viernes, diciembre 30, 2005

2005

Este que termina fue el Año Internacional de la Física. Conmemoramos 5 artículos escritos por Einstein. Con fines de recordatorio ofrezco un digest de un artículo de Gary L. Bennet publicado en la revista Skeptical Inquirer de Sep-Oct 05.

Marzo 1905: Einstein resolvió una cuestión que traía parados de pestañas a los físicos desde el siglo XIX, ¿porqué un haz de luz que incide sobre una placa metálica desprende electrones? El efecto fotoleléctrico explicado por Einstein sentó las bases teóricas del mundo tal como lo conocemos. Microchips, celdas solares y un chingo de cosas más en las cuales está basada nuestra civilización no podrían haber sido desarrolladas sin esa base teórica.

Abril 1905: La disertación doctoral de Einstein. En ella desarrolla una fórmula para medir el tamaño de las moléculas.

Mayo 1905: Einstein explica el movimiento browniano (el movimiento aparentemente aleatorio de las partículas suspendidas en un líquido).

Recuerden, avezados lectores que en 1905, la existencia de entidades físicas como el átomo y la molécula estaba en franca discusión. Los artículos de Einstein de abril y mayo aclararon ese puntacho.

Junio 1905: Einstein publicó la que quizá sea la mayor contribución a la física. La teoría especial de la relatividad. Diez años más tarde generalizaría esa teoría con lo que lograría explicar la gravedad. Ambas teorías de la relatividad, la especial y la general, modificaron nuestra cosmología para incluir un universo con agujeros negros y que estaba expandiéndose.

Septiembre 1905: En este artículo Einstein demostraba la equivalencia de materia y energía en su ecuación más famosa. E=mc² Entre otras cosas esa ecuación explica la manera en que las estrellas producen energía.

Entre el legado de Einstein hay una frase que es especialmente relevante en estos tiempos en los que muchos están dispuestos a tirar al garete su pensamiento objetivo, individual, escéptico y crítico: la ciencia "es la cosa más preciada que tenemos".

Dediquémonos el próximo año y los que vienen a honrar los esfuerzos de los que nos precedieron y sin los cuales, seguramente, no estaríamos aquí. La única manera de hacerlo es haciendo de nuestro entorno inmediato un lugar mejor para los que queremos y para los que nos sucedan. Y para ello, las únicas herramientas que tenemos son la ciencia y nuestros cerebros. Ningún ufologo, ningún autoproclamado vocero de seres supernaturales todopoderosos, ningún medium, ningún astrológo y ningún charlatán va a resolver los dilemas que enfrentamos como individuos y como especie.

Gracias gente por visitar este espacio y que el próximo año les pinte chido.

Predicciones para 2006

En estos días de fin de año los medios de comunicación (radio, tele, periódicos y hasta el merolico del metro) suelen hacerle la corte a la charlatanería profesional. Se convierten en pregoneros de la superstición y la pseudociencia rampante al trompetear a los cuatro vientos predicciones de astrólogos y autoproclamados psíquicos y adivinos.

Para que vean, amiguitos, que este asunto de hacer predicciones en realidad no tiene nada de paranormal ni de extraordinario recurrí a un viejo conocido que se las da de omnisciente. Nada más me hizo dos "predicciones", una buena y otra mala.

Predicción mala

Predicción buena

pd. El pitorreo de hoy fue cortesía de iGod. El único dios con quien se puede chatear.

jueves, diciembre 29, 2005

El diablo anda suelto...

... el de la ignorancia, superstición y religión organizada.

Vean esta nota.

Después de ver este tipo de sucesos uno entiende porqué es tan necesaria la promoción del escepticismo y del pensamiento crítico. Si creen que eso "no hace ningún daño" lean a Asimov.

miércoles, diciembre 28, 2005

28 dic en el Reforma


Hoy El Reforma echó a perder una divertida tradición al suponer que sus lectores son tan pendejos como al que se le ocurrió poner esa aclaración.

Actualización 1: Después de pensarlo un poco caí en la cuenta de que la aclaración esa es autorreferente y se puede tomar como parte de la broma (lo que vuelve un lío lógico todo el asunto). Sin embargo no creo que esa haya sido la intención de quien la haya puesto. Gödel estaria cagado de la risa.

Actualización 2: Creo que acabo de echar a perder esta bosta. Mejor ya me pongo a chambear.

martes, diciembre 27, 2005

Razón para ser un escéptico

Ya le he dedicado algunas líneas a explicar porqué escribo sobre escepticismo y pensamiento crítico. No obstante no está de más recurrir a a alguien más conciso y claro que yo.

Chequen este fragmento de la introducción que Isaac Asimov hace al libro Flim Flam! de James Randi:

La Mortal Desinformación

Hace no mucho tiempo, asistía a una conferencia en la que, entre otras cosas, se discutía la efectividad de los medios de comunicación como proveedores de información científica.

Una persona en la mesa de conferencistas describía, con considerable disgusto, una nota de un programa de noticias por televisión que consitió en presentar a alguien que alegaba que había perfeccionado un dispositivo de movimiento perpetuo; uno que obtenía energía de ninguna parte.

En el programa se reportó como algo "neto". Ningún esfuerzo se hizo por parte del programa de noticias para mencionar que de acuerdo al mejor conocimiento científico del que se dispone, tal dispositivo es imposible; tampoco se mencionó el número de dispositivos de movimiento perpetuo que se han presentado al mundo en el pasado y que ninguno de ellos funcionó realmente, y que todos los inventores, en cada caso, habían estado honestamente equivocados o estaban perpetrando un engaño.

Otra persona en la mesa de conferencistas (un reportero) se mostraba cada vez más divertido. Era, pensaba, mucho relajo por nada.

"Oh bueno, ¿qué daño causa eso?" - dijo. "Los del programa sólo estaban reportando un alegato y, si no es cierto, ¿qué con eso? ¡Nadie resultó herido!"

Me recliné sobre mi asiento y dije, "¿No ves el daño que eso hace? El mundo ha sido arrastrado a una crisis de energía. La disponibilidad de energía disminuye año a año, el precio crece año a año, y los cimientos de la civilización se debilitan, como resultado, año a año.

"Si la civlización va a prevalecer, la humanidad debe hacer decisiones difíciles y tomar acciones en consecuencia, lo más pronto posible. No podemos continuar desperdiciando energía. Debemos desarrollar fuentes alternas. No podemos dejar de poner atención a ese problema.

"Y ante ello, un conductor de televisión le dice a millones sobre un alegato de que la energía puede obtenerse de ningún lado y no cree necesario, en absoluto, comunicar que ese alegato está, sin duda, equivocado. No tiene empacho en dejar al público con la idea de que no hay crisis de energía dado que es posible obtenerla de ningún lado, y que por lo tanto no hay decisiones difíciles de tomar ni acciones que llevar a cabo al respecto.

"Ello podría añadir la justa medida de descuido necesaria que impida a la humanidad resolver este problema y por tanto mandar la civilización al desastre. ¿Y preguntas qué daño puede hacer eso?"

Dudo que haya impresionado al tipo ese (control_zape: yo no. Asimov cagándolo a uno en público no creo que sea algo que se olvide.) Él claramente no tenía idea del poder de su profesión ni de sus responsabilidades. No había aquilatado todo el bien que podía hacer, ni tampoco el daño. Creo que solamente veía a su profesión como una forma de ganarse la vida.

No es sólo ese pequeño alegato y ese pedazo de imbecilidad la única que nos ataca.

Nunca en la historia, la humanidad había enfrentado una crisis tan profunda, tan intensa y tan multifacética. No había habido, hasta ahora, tanta gente en la Tierra tan dependiente de tecnología compleja, tan abrumada por sus errores y tan dispuesta a presenciar una completa caída de esa tecnología en cuestión de décadas.

Si vamos a prevalecer, debemos trazar nuestro camino cuidadosamente ante los rápidos que vienen. A cada paso, dependeremos de nuestro conocimiento y entendimiento de la ciencia, de sus potencialidades y sus imitaciones. Si somos descuidados y apresurados, podemos destruirnos a nosotros mismos a través de un uso equivocado de la ciencia. Si somos prudentes y nos educamos quizá encontremos la salvación a través de un uso inteligente de la ciencia.

En estas circunstancias, ¿hay crimen más grande que la deliberada desinformación sobre la ciencia al público, el engaño a propósito y la estimulación y promoción de la ignorancia?

El engaño y los charlatanes siempre han estado entre nosotros. Pero nunca como ahora habían sido tan peligrosos. Nunca en la historia los habíamos necesitado menos.
Chido hasta aquí, ¿no?

Vean cómo cierra después de echarle las porras correspondientes a Randi y a su chamba.


Los practicantes de los engaños pseudocientíficos atacan a la ciencia "convencional" con cada arma de retórica barata y falsedad que pueden imaginar, y demandan a cambio que los científicos sean "de mente abierta". En otras palabras ellos pueden atacar pero los científicos no pueden devolver el golpe o defenderse.

Bien. ¡Al demonio con eso! Randi contraataca y cuando los pseudocientíficos se quejan, sabe que ha dado en el blanco.

En resumen: La Humanidad tiene su futuro en las estrellas. Y ese futuro es demasiado importante para perderlo por cargar con creencias y supersticiones ignorantes.
Yo sería feliz si lograra escribir con una fracción de la pasión lúcida de este cabrón.

lunes, diciembre 26, 2005

Me rayé...



De haber sabido que me iban a regalar algo relacionado con lo que escribo hubiera abierto un blog sobre Hummers y no sobre escepticismo.

Mil gracias a las primeras lectoras del blog.

viernes, diciembre 23, 2005

Noche buena agnóstica

Quizá alguno piense que como agnóstico no tiene sentido celebrar el nacimiento del hijo de un personaje en el que uno no cree y que a todas luces es solamente ficticio. Quien piense ello estará en lo correcto.

Sin embargo ser agnóstico apático no significa que uno sea un ermitaño, necesariamente, o que no se pueda integrar a reuniones y guateques que abundan por estas fechas.

En mi caso, las cenas de noche buena entre familiares, amigos y anexados suelen convertirse en una mezcla de momentos de tolerancia con momentos alegres.

Me explico con unos ejemplos:

Momento de tolerancia: Contemplar a adultos que mienten a sus hijos diciéndoles que un gordo que no existe trajo los regalos esgrimiendo el argumento non sequitur de que los niños deben tener "una ilusión" para disfrutar sus regalos.

Momento alegre: Que los mocosos se olviden de Santa, de renos y duendes y hasta de sus "bienintencionados" padres cuando están abriendo sus regalos. No tengo forma de verificar ese puntacho pero no es nada aventurado suponer ello al ver la manera en que hacen caca las envolturas.

Momento alegre: Abrazar a gente que quiero (juar! como si necesitara de la navidad para eso).

Momento de tolerancia: Que me abrace gente que ni conozco ni me interesa conocer (eso también es causa de bronca en los cumpleaños).

Momento de tolerancia: Zamparme romeros que no preparó la mamá de Lupe.

Momento alegre: Escaparme a casa de la Lupe por los romeros que me apartó su mamá.

Momento alegre: Llenar mi copa con champaña decente.

Momento de tolerancia: Esperar a zamparme mi copa porque alguien quiere decir "unas palabras" que, para el momentó en que la cena ya fue defecada, todo mundo olvidó.

Momento de tolerancia: Recibir de alguien que ni me conoce una prenda de vestir. (Ahora eso no me gusta. el día que decida convertirme en homeless quizá cambie de opinión).

Momento alegre: Recibir de alguien que sí me conoce lo que se le antoje regalarme (sobre todo si el regalo nomás consiste en una sonrisa de promesa de sexo navideño y proviene de la Lupe).

Momento alegre: Que todo mundo se largue a dormir.

Espero, lectores, que como yo, tengan más momentos alegres durante este fin de semana que de los otros. Si no es así reciban mi sincero afecto y solidaridad.

miércoles, diciembre 21, 2005

Constanza y diosito

- ¡Dios no existe... y si existe es injusto! - gritó Constanza a mitad de una clase de inglés a finales de su 2do año de primaria.

Las razones por las que mi hija, con 8 años recién cumplidos, tuvo ese exabrupto nadie más que ella me las pudo aclarar y eso es algo que sólo nos incumbe a ambos. Aquí sólo mencionaré que se armó un buen mitote con profesores y directivos, miopes y pendejos, en su escuela.

Actualmente (a 18 meses de ese incidente) cuando Constanza me platica sobre lo que alguna de sus amiguitas ,maestros o familiares le cuenta sobre diosito suele levantar sus manos para indicar que la palabra dios va entrecomillada.

Antes de que alguno sugiera crucificarme patas arriba por alentar esa conducta que parece sacrílega comento lo siguiente:

1. Constanza vive con su mamá y sus abuelos maternos. Ellos son presbiterianos y a veces la llevan a su servicio religioso en donde ella pasa algunas horas con otros niños en la escuelita dominical.

2. Constanza en muchos casos sabe la diferencia entre ficción y realidad y suele preguntarme cuando no está segura.

3. Constanza sabe aplicar una thumb rule que es útil para saber si lo que le están explicando a uno sobre un tema desconocido es o no plausible. La regla consiste en verificar si le contestan a uno un "no sé" después de hacer las suficientes preguntas que empiecen con un "por qué". Ya tiene hartas a sus maestras y a su mamá.

4. Constanza sabe que yo no creo en dios (o el ser supernatural al que el lector creyente prefiera rendir culto) por que nadie ha sido capaz de demostrar si existe o no. También sabe que el resultado de esa cuestión dejó de importarme hace tiempo.

5. Constanza se ha aburrido (y yo también) cuando, en contadas ocasiones, hemos acompañado a mi padres (que son católicos) a misa. Una vez me pidió que nos saliéramos de ahí y en otra nos entretuvimos jugando con mi PDA. Lo único que le pareció interesante fue el olor a incienso.

6. Constanza sabe que puede creer en lo que ella quiera. También sabe que estoy dispuesto a recordarle lo que yo creo. También sabe que si lo que ella cree y lo que yo creo no es lo mismo la voy a seguir amando y cuidando igual.

7. Constanza sabe distinguir entre lo que es bueno o malo. En caso de duda recurre a su mamá o a mí. Su mamá no sé a qué recurra a su vez. Yo recurro a una elemental ética humanista que intento enseñarle con base en el ejemplo.

8. Constanza se entusiasma muchísimo con las aventuras de Harry Potter y los narnios entre otras. También se entusiasma igual ante experiencias del mundo real y suele decir un ¡wow! cuando la enfrento a la explicación de esas experiencias. Como la ocasión que armamos un volcán. O cuando le puse en las manos un programa de jclic para que aprendiera a usar las regletas de Cuisenaire porque a su maestra de mate no le entendía ni madres. O la ocasión en que, después de algunas sesiones de playstation, me preguntó como hacían los juegos y la senté frente a la compu ante una herramienta de OpenGL para que se diviertera tirando a un soldado de quake al agua con base en un set muy sencillo de comandos escritos.

Esos ¡wow! hacen que me parezca irrelevante si cree o no en diosito. Y buena parte de mis esfuerzos están encaminados a promover que los siga diciendo.

lunes, diciembre 19, 2005

Contemplen y veneren...

Amigos y vecinos de la blogósfera, me he dado cuenta que el agnosticismo apático que tanto pregono es, en realidad, una necedad.

Esa conclusión es la ineludible después de recibir una señal que sólo pudo provenir del Creador.

Sí. como lo leen amiguitos: he recibido una señal del encargado que lleva el volante del Universo.

Vean ustedes mismos y juzguen.

¡Qué Jesús en tortillas ni qué Virgen en sandwiches! La mancha que hallé en una de las paredes de mi cantón (después de un guateque muy acuoso que tuvieron los vecinos del depa de arriba) es la prueba irrefutable de que el Monstruo Volador de Espagueti es la mera neta. ¿Pues de qué otra forma se puede explicar uno que aparezca en mi casa la viva imagen de Su Espaguetosidad si no es para que el mundo lo contemple y lo venere?

Ah! quizá alguno de ustedes porfie: "Pero eso es una mancha común y corriente". A lo que yo respondo: "Qué mente tan cerrada a la verdad. En todo el mundo hay testimonios de Su Obra Pastosa. Abran su corazón y acepten la doctrina de noodles, pastas, y salsas a la bolognesa pues no hay otro camino a la salvación."

Sirva esta bosta como testimonio divino del Monstruo Volador de Espagueti. Porque así lo digo yo. Épale, ¿de qué se quejan? Los defensores de La Biblia, menos concisos que yo, utilizan el mismo argumento circular.

atte.
Otro Profeta de Su Pastosidad y Pastafariano vuelto a nacer en la Fe Espaquetosa que celebrará el nacimiento de Sus Únicos Hijos zampándomelos en una sopa Maruchan.

viernes, diciembre 16, 2005

¿Mentirle a los chamacos?

Aprovechemos esta temporada decembrina para mencionar un puntacho al que se enfrentan los padres que usan el pensamiento crítico y escéptico para andar por la vida: contarle a los chamacos de uno quién lleva los regalos de navidad a la casa.

Durante parte de mi infancia yo sí creía en la existencia de personajes sobrenaturales que llegaban en trineo o montados en animales exóticos a dejar regalos. No sé de dónde obtuve por primera vez esa información, pero sí sé bien que fue en primaria cuando otro mocoso me dijo que ni santa ni los reyes traían los regalos. Armado con ese dato, cada vez que veía a mis padres salir por la noche en aquella temporada decembrina, me quedaba despierto hasta que regresaran. Eventualmente los caché metiendo de contrabando una bicla que había pedido a los reyes.

(Quizá algunos se pregunten porqué no cuestioné a mis padres directamente si ellos traían los regalos y me ahorraba tanta molestia. No recuerdo si lo hice. Si fue así, evidentemente su respuesta no me dejó satisfecho.)

Años más tarde con una criatura en los brazos y con la caída de veinte consistente en que era yo responsable de lo que le metiera en la cabeza, me propuse ser los más honesto que pudiera con ella. Máxime porque durante algún momento de mi vida recurría regularmente a la mentira como forma de sair del paso; algunas fueron mentiras gordas y otras mentiras sin daño ni consecuencias. No obstante cuando cargué por primera vez a Constanza decidí que a ella no le iba a mentir.

Tan pronto como noté que Constanza era conciente de que por estas fechas hay guateque y se reciben regalos, su mamá y yo la llevamos a la juguetería a que ella escogiera sus regalos. Le explicamos que a muchos padres, maestros y otros adultos (como los de Cartoon Network y Nickelodeon) les parece buena idea mentirle a los niños diciéndoles que sí existen personajes llamados Santa Claus o los Reyes Magos que traen los regalos. Le contamos sobre la diferencia entre lo que es cierto y lo que es ficción y que se vale entretenerse con (o incluso aprender de) los productos de la ficción en tanto uno conozca siempre la diferencia.

Algunos me han dicho que soy un mal padre por "quitarle la ilusión de Santa y los Reyes" a mi hija. Ante esa afirmación respondo que eso no es quitarle una ilusión. Es enseñarle desde temprano que la realidad es tanto o más chida que muchos productos de nuestra imaginación. Y eso es algo que deberían saber todos los niños. De esa forma al llegar a ser adultos quizá no tendrían que tomar decisiones basados en disparates como la grafología, una tabla ouija, voces imaginarias de difuntos queridos, el psíquico televisivo, el psicoanalista de la esquina, el horóscopo del periódico, entre otras cosas.

Además, al momento de recibir sus regalos no veo que Constanza los disfrute con menos entusiasmo que otros niños que "creen" que los recibieron de un ser supernatural. En última instancia creo que sólo son los adultos los que se hacen pendejos a sí mismos creyendo que sus chamacos son igual de tarados que ellos.

ps. Si alguno se escandalizó con mi parenting espérese a leer sobre cómo toma Constanza el asunto de diosito, la virgen y los santos.

Actualización 1: En lugar de soltarle mentiras a los chamacos mejor suelten este discurso.

Actualización 2: En el blog Sentido Común de Juan Carlos Bujanda hay apreciaciones interesantes al respecto de Santa.

jueves, diciembre 15, 2005

Personajes anuméricos de antaño

Cuando se aproximaban los exámenes finales de Ecuaciones Diferenciales (a las que, gracias a una maestra que sí sabía hacer su chamba, sólo comencé a prestar atención después de 3 intentos, ya no de aprobarlas sino tan sólo de cursarlas) se me acercó un compañero de clase, angustiado (adivinaste avezado lector: lo llamaremos Angustias).

- Me van a expulsar si repruebo otra vez ecuaciones – informó Angustias.

- ¿Cuánto necesitas en el examen final para aprobar?

- 10.

- ¿Hablamos en decimal o en binario? - pregunté (broma inútil, el otro no la entendió).

Angustias no acudió a mí con la intención de que le ofreciera mi hombro para llorar sino para que yo le contestara su examen final. La mayor parte de la clase solía impresionarse de que yo terminara exámenes sin errores en pocos minutos; cabe mencionar que esa mayoría intentaba resolver por su propia cuenta sólo uno o dos problemas de ecuaciones diferenciales durante todo el curso de 16 semanas.

Yo en ese entonces ya tenía serias dudas de la conveniencia de continuar estudiando en el ITESM (domesticación muy cara disfrazada de educación). Por esas dudas y por el hecho de que Angustias NO era mi cuate, decidí sacarle provecho a la situación.

- Te va a costar – le dije.

- ¿Cuánto?

- Dos mil (téngase en cuenta que, además de que soy pésimo para cobrar, esto pasó hace 11 años; snif, snif, qué viejo estoy).

- No los tengo – se angustió Angustias.

- Adios, entonces.

- Espera, espera, espera... no tengo el efevo pero nos podemos arreglar de otra forma.

- Estás muy feo, muy chaparro y muy pendejo como para gustarme.

- Te doy mi HP – ofreció Angustias.

La HP de Angustias era una calculadora muy chingüengüenchona que él se compró para su tercer intento de aprobar Ecuaciones Diferenciales. Obviamente no le sirvió. A mí, en cambio, si me iba a servir.

- Órale, pues – acepté.


Llegó el día del examen final. Además de contestarle el examen a Angustias, se lo contesté a la chava con la que yo andaba (ay! esas hormonas que tanto lo apendejan a uno). Al llegar el turno de contestar mi propio examen me limité a resolver sólo 3 de los 10 problemas de mi examen pues no necesitaba nada más para aprobar y las calificaciones me eran irrelevantes.

Un par de días más tarde Angustias me estaba entregando su HP (lo que me entregaba la chava a la que le hice su examen no es tema de esta bosta).

Después de jugar con las capacidades de programación de la HP decidí rifarla. Obtuve otros dos mil pesos de la venta de boletos. El número ganador no se vendió así que la calculadora me la quedé.

Comenzando el siguiente semestre Angustias se me acerca de nuevo.

- Quiero mi calculadora de vuelta – dice.

- Sí, cómo no. ¿Cuánto ofreces por ella?

- Pues ya no está nueva pero me da flojera pedir otra y que me la traigan y la necesito para Investigación de Operaciones... te doy los 2000 que vale.

- Ok.

A las pocas horas de efectuada la venta, a Angustias se le cayó su refresco encima de la HP.

martes, diciembre 13, 2005

Mañana sabatina de descubrimientos

El sábado pasado después de verificar con la Lupe que mi condición física está del nabo (no lectores calenturientos, no de la forma en la que están pensando) me paseé por la feria del libro que se instaló en Paseo de la Reforma.

Nos citamos en la glorieta del Ángel en la mañana. Ahí nos enteramos de que a cambio de dejar empeñadas por un rato nuestras identificaciones podíamos acceder a una visita guiada por el monumento que culmina con una ascención al mirador que está a los pies del Ángel (que por cierto no es ningún Ángel con tetas, es una Victoria alada).

Para llegar al mirador uno debe subir 27 escalones de concreto y después un chingo de escalones de metal de una escalera de caracol (son aproximadamente 175 escalones pero después del primer centenar, para rodillas y muslos sin entrenar, cualquier número es un chingo). Hay varios edificios estorbando que superan en altura al monumento, no obstante, la vista está chida. Una de las cosas que descubrí es que ahí está parado uno aproximadamente a la misma altura que en el Castillo de Chapultepec.

Terminada la visita al monumento, con las rodillas temblando y uno que otro calambre nos paseamos por los stands de la Feria del Libro que a esa hora ya se había instalado. Mi intención era conseguir uno de los libros de las Crónicas de Narnia que mi hija Constanza me había pedido como parte de su regalo de navidad. Durante la búsqueda noté que no faltaba material esotérico que lamentablemente se vende mucho.

Por fin hallé un stand donde vendían los libros de los narnios y nos dispusimos a terminar el recorrido por la Feria antes de irnos. Y de pronto... entre una pirámide de libros sobre el disparate del Reiki y de otra pila de libros de ese fusil mal hecho que hasta como historia de terror es chafísima, es decir Cañitas, me encontré con la siguiente maravilla.

El hombre anumérico, de John Allen Paulos. Publicado en 1988 pero vigente todavía en estos tiempos de rampante paranormalismo, fundamentalismo y más ismos que no hacen más que embrutecer a la gente y separarla de su lana y de una comprensión lúcida de la realidad.

Antes de compartir con ustedes algunos párrafos del libro veamos a grossisimo modo que es eso de ser anumérico.

Anumérico: Así mero se le llama a la persona que no es capaz de manejar cómodamente (ya sea por hueva, ignorancia o franca imbecilidad) cuestiones elementales matemáticas como grandes números y probabilidad. A los que además tienen la desfachatez de ostentar orgullosamente esa incapacidad yo les añado el calificativo de pendejos sin remedio.

Ahora veamos algunos ejemplos de personajes anuméricos (tomados del libro de Paulos).

- El gramático que después de cacarear por 20 minutos la diferencia entre "constantemente" y "continuamente" no se inmuta en lo mínimo al escuchar al pronosticador del tiempo en la tele que dice: "El sábado hay 50% de probabilidad de que llueva. El domingo también hay 50% de probabilidad de que llueva. Entonces saquen los impermeables y los paraguas pues durante el fin de semana hay 100% de probabilidad de que llueva".

- El informador de deportes que recomienda a un entrenador de beisbol que pruebe cada una de las posibles combinaciones de los 24 jugadores que forman su equipo hasta dar con el 9 ideal (el entrenador tendría que probar 24 x 23 x 22 x 21 x 20 x 19 x 18 x 17 x 16 combinaciones, un número que está en el orden de los centenares de miles de millones, es decir 100 veces más del número de años que tiene el planeta)

Quizá algunos piensen ¿y a mí qué carajos me importan las matemáticas? He aquí la respuesta extraída de El hombre anumérico:


Una consecuencia del anumerismo de la que raramente se habla, es su conexión con la creencia en la seudociencia. Aquí estudiaremos la interrelación entre ambas. En una sociedad en la que la ingeniería genética, la tecnología láser y los circuitos en microchip incrementan a diario nuestra comprensión del mundo, resulta especialmente lamentable que una parte importante de la población adulta crea aún en las cartas del Tarot, en la comunicación mediúmnica y en los poderes del cristal.
El siguiente párrafo es especialmente relevante en nuestra república bananera y preelectoral:

Peor aún es el gran vacío que separa las valoraciones que hacen los científicos sobre determinados riesgos y la inquietud que éstos despiertan en la mayoría de la gente, vacío que a la larga nos puede producir, bien una ansiedad paralizante e infunfada, bien unas demandas de seguridad económicamente inviables. Los políticos rara vez sirven de ayuda en este aspecto, por cuanto trafican con la opinión pública y están poco dispuestos a aclarar los probables riesgos y concesiones que conlleva cualquier política.

Actualización: Emma me señala atinadamente que la he cagoteado al escribir combinaciones en la respuesta del número de formas distintas de acomodar a 9 jugadores de beisbol de un conjunto de 24. Debe decir permutaciones no combinaciones.

viernes, diciembre 09, 2005

Peregrinación con escepticismo

Hace un año estaba haciendo outsourcing en una empresa. Debo respetar (juar!!) un non-disclosure agreement, por lo que en vez de contarles qué hace esa empresa les suplico que imaginen que se dedica a la venta de avutardas.

Por estas fechas, a la dueña de la empresa-vende-avutardas (personaje a quien llamaremos Meche) le entra lo fervorosa y organiza una peregrinación a la Basílica de Guadalupe a la que arrastra a empleados, vendedoras, amigos, proveedores y a cuanto despistado se encuentre a la mano.

En la única ocasión en la que participé en esa práctica anacrónica nos reunimos a las 14:00 hrs en la glorieta de Peralvillo y caminamos 6 kilómetros por la Calzada de Guadalupe hasta arribar a la Basílica. Algunos cargaron un pesado artefacto de madera forrado de flores y de una imagen de la Virgen. Hasta la fecha no me queda claro si los que cargaron ese armatoste durante todo el trayecto esperaban algún favor de la guadalupana o de Meche. Yo que ni esperaba ni necesitaba nada de ninguna de las dos, me negué rotúndamente cuando me invitaron a participar en la cargada.

Suelo caminar esas y mayores distancias, por lo que no hubo problema en poner una sana distancia entre mis oidos y las gargantas desafinadas del contingente de Meche que iba cantando al Cielo, a Dios y a la Virgen. A los pocos minutos -parafraseando a un tristemente célebre filósofo mexicano- ni los veía ni los oía.

Llegué a la Basílica primero y me entretuve viendo toda la parafernalia religiosa que se vende en las cercanías. Mucha de la mercancía era muy interesante y no estaba yo enterado, antes, de su existencia. Al cabo de un rato, llegó el contingente de Meche; todos colorados y sudorosos y, afortunadamente, faltos de aliento para continuar cantando.

Nos apelotonamos frente a las puertas de la Basílica nueva y entramos a oir misa. Durante la hora siguiente (que yo aproveché en su mayoría para leer a Vonnegut en mi PDA) me percaté que el asunto se trataba de dar gracias a la entidad supernatural favorita de Meche, o sea la Virgen de Guadalupe, por los favores recibidos durante el año previo.

Terminada la misa desfilamos frente al bastidor que resguarda el lienzo de la Virgen. Muchos se detenían para persignarse o arrodillarse o para murmurar algo (luego supe que estaban pidiendo algún favor o agradeciéndolo). Conocedor de que esa imagen es una imitación hecha por manos humanas de otra imagen de una virgen de Extremadura y que no tiene nada de supernatural ni de paranormal, yo me limité a pasar de largo, apresurado, pues ya había perdido de vista a la única persona que sabía llegar a donde estaba el salón de fiestas en el que íbamos a tener el guateque de fin de año.

Eso pasó el diciembre pasado. La empresa que vende avutardas tiene varias tiendas en todo el país; en Cancún, en Playa del Carmen, en Cozumel, en Tapachula y varias más en el sureste mexicano. Me pregunto si en la peregrinación de este año, Meche y sus secuaces considerarán que los huracanes Stan y Wilma, que causaron mucho daño a personal y a avutardas de su empresa, deben ser parte del agradecimiento anual a Dios y a la Virgen.

Yo, que ya no pierdo el tiempo con Meche, sus avutardas y sus peregrinaciones, comento que tengo a mi propia Lupe de carne y hueso a la que rendir culto. Y ante ese altar, sí me arrodillo con gusto.

miércoles, diciembre 07, 2005

Soy un ignorante y además tengo mal tino

Vía el foro de la James Randi Educational Foundation encontré un test para checar qué tanto sabe uno de las principales religiones del mundo.

Mi score fue 9/14. En mi caso, tan pronto como las preguntas se salieron del terreno judeo-cristiano el test se volvió un juego de azar. A ver qué tal les va a ustedes, avezados lectores.

martes, diciembre 06, 2005

Gaitas

Los primeros domingos de cada mes en el Museo de las Intervenciones (ex-convento de Churubusco) en Coyoacán a las 17:00 hrs uno puede disfrutar del sonido de las gaitas, cortesía de la Banda de Gaitas del Batallón de San Patricio.


Chequen (se me pasó un poco la mano con el volumen).


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La próxima gaiteada (yo y mis neologismos) será el primer domingo sobrio de enero, es decir el 8/01/06.

lunes, diciembre 05, 2005

Se nos atravesó una vaca

Ayer, fui con Damaris a tomar unas fotos a las vacas del cowparade que están en Reforma.

Las había desde las muy simplonas como esta de Mexicana...



hasta las muy emperifolladas como la Muuuñeca de los de Pineda-Covalín (que ya le robaron sus aretes a plena luz -me comenta L Cova que se da de santos de que no haya sido encuerada y violada-).



He aquí a algunas más (los pies de foto no necesariamente corresponden al nombre con el que está bautizada la vaca):

vaca cirquera


vaca patria


vaca con liquidez


vaca taquera


vaca quimerica


vaca de carlos trejo


vaca escapada del Templo Mayor


vaca empachada con pasto (a esta la pusieron lejos para que sus amigas no se la comieran)


vaca empachada con una moto


vaca criminal


vaca con vitiligo


vaca mil mascaras


vaca crucigrama


vaca asediada


Vaca activista (Idiotas no me maten, decía)

Comento adicionalmente que la sesión fotográfica no estuvo exenta de sus vicisitudes a pesar de la buena disposición de las vaquitas. Ante todo hubo que vencer mi legendaria misantropía y mi aversión por las multitudes domingueras.



También hubo que arrear a alguna que otra vaca de dos patas que quería robar cámara.



Hubo que ahuyentar al organillero y a sus secuaces pues estaban haciendo mucho ruido y las vaquitas se inquietaban.



Y había que torear a los huevones mirones que se negaban a caminar para ver las vaquitas.



De cualquier manera estoy contento con el esfuerzo pues este blog ya tiene mascota.

vaca escéptica

Chido.

jueves, diciembre 01, 2005

Nota incompleta

De esta nota de El Universal on-line quedan las siguientes cuestiones que tienen a la sociedad parada de pestañas.

1. ¿El tamal explosivo era de mole, de dulce o verde? A lo mejor era oaxaqueño y nosotros ni enterados.

2. ¿Estarán considerando los del Grupo Fuerza de Tarea contratar a expertos tamaleros en la preparación de guajolotas (tamales metidos en un pan para aquellos lectores ultramarinos) y sus consiguientes envoltorios?

De cualquier manera gracias a la policía capitalina por protegernos de estos tamales terroristas y a los medios por tenernos tan bien informados sobre estos relevantes puntachos del devenir chilango.