viernes, junio 29, 2007

Jilguero en mi chamba

Hace poco un comentarista propuso que me diera un tiro pues "racionalmente (sic) mi vida carece de sentido". Estuve de acuerdo en lo del sinsentido pero no en lo de que eso fuera motivo para despedirme prematuramente de la existencia.

No volví a acordarme de la propuesta hasta que llegué hoy a la chamba y me encontré con un DBA tempranero que luego de prender su máquina soltó unos berridos cursilísimos. Cantaba que por favor, alguien lo matara suavemente. Con un inglés que sonaba como el que enseñan en el CNI Campus Metro Popotla.

Como alternativa a arrojarme por una ventana, en casos como este le envidio las uñas (qué joto sonó eso) al oso bipolar de kabeza. En este caso serían útiles para atender la petición del DBA.

miércoles, junio 27, 2007

3 de Saramago 3

El domingo en El Semanal de La Jornada leí una entrevista que le hizo Carlos Payán a José Saramago.

Me quedo con tres aspectos de la entrevista.

1. La democracia actual es un atolazo con el dedo

Carlos Payán: El abandono del Estado de bienestar, que tiene que ver con el derecho a la educación, al empleo, a la salud a significado una gran pérdida para la humanidad.

José Saramágo: Desde luego, una gran pérdida, y si a eso le añades que ya no se habla más de los derechos humanos... Es que mira Carlos, estamos perdidos si la gente no despierta del sueño, si no hay un movimiento de los que despiertan de la borrachera que producen el engaño y la mentira que son difundidos por los medios, la cultura audiovisual, el bombardeo de la propaganda. Has dicho que los dos somos viejos militantes comunistas. Bueno. Pero desde luego no podemos decir: "vamos a implantar el comunismo". No, eso no funcionaría. Pero sí podemos decirles a los del poder: "lo que ustedes han opuesto al comunismo, no es una democracia". No se necesita ninguna elucubración filosófica para demostrar que la democracia en el mundo no pasa de una fachada. Debemos plantear la urgencia de una reflexión mundial sobre la democracia.
2. La telera apendejante

Carlos Payán: ¿Por qué te inquieta el predominio de la cultura audiovisual?

José Saramago: Nos han colocado otra vez en la caverna del Platón, mirando hacia la pared y viendo allí sombras que pasan, haciéndonos creer que esa es la realidad, que la pantalla es la realidad. Pero la realidad es otra.
3. De las bondades de quedarse sin chamba

Carlos Payán: ¿En qué momento de tu vida has tenido la sensación de estar experimentando un instante de plenitud; uno de esos instantes que te hacen pensar que por el solo hecho de vivirlo, merece la pena haber nacido?

José Saramago: Podría hablarte del momento en que Pilar y yo decidimos vivir juntos... Pero si te refieres a mi vida como escritor, tendría que hablarte del momento en que tomé una cierta decisión que fue la siguiente. En el año '75 yo era director adjunto de un periódico importante, cuando vino un contragolpe militar, de derecha. Como tantos otros, yo estaba muy comprometido con la revolución militar, y por supuesto me quedé sin trabajo. La posibilidad de encontrar uno nuevo era mínima, así que ni siquiera lo intenté. Había escrito unos cuantos libros, algunos de poesía, otros de crónica... es decir tenía libros pero no era un escritor. Y a esas alturas ya iba yo por los 53 años. Al perder el empleo pensé, si acaso consigo uno nuevo, voy a caer en la rutina de entrar a las 9, salir a las 6, escribir sólo los fines de semana... Y me dije: no. No voy a buscar ningún trabajo. Voy a intentar lo que siempre he querido ser lo que siempre he querido ser, un escritor. Entonces me decidí a dar un salto en la oscuridad, sin saber en realidad qué me esperaba... Ese, al menos como escritor, ha sido el momento definitivo de mi vida.
Conclusión: Estamos jodidos si nos quedamos conformes con el estado actual de las cosas. Ello va también para los ruegos obtusos de que no me pitorree yo de creencias con el alegato ramplón de que "la gente necesita creer en algo".

domingo, junio 24, 2007

Una descripción de la charlatanería

Unas páginas después de la primera mitad de 100 años de soledad, cuando se cuenta la llegada del tren a Macondo cuyo escándalo hizo que la población lo confundiera con el estridentismo de una tribu de gitanos charlatanes, García Márquez escribe las siguientes líneas:
desprestigiado dale que dale de pitos y sonajas pregonando las excelencias de quién iba a saber qué pendejo menjunje de jarapillenosos genios jerosolimitanos
Está rimbombante pero me gusta como suena para aplicárselo a prácticas magufas como la astrología, la lectura de cartas, la homeopatía, la magnetoterapia, las medallitas milagrosas de virgenes, santos y emisarios de la Atlántida, los psíquicos que platican con los muertitos del cliente, los que venden cursos para alcanzar la plenitud de la conciencia espiritual, los pseudomatemáticos que prometen el primer premio del melate, los cazafantasmas que no son capaces ni de encontrar su propia sombra, los estribillos gubernamentales que alegan que el país va derechito al primermundo, los que afirman que fenómenos cuánticos pueden ser usados por puros buenos deseos para modificar la realidad, los psicólogos huevones que creen que viendo la forma en la que un candidato a una chamba cruza las t's pueden saber cómo va a desempeñarse en su puesto, los despistados que piensan que ya le cogieron el truco al universo al seguir como descerebrados una dizque ley de la existencia llamada karma, los que invitan a subirse a piedras prehispánicas en equinoccios y solsticios asegurando que así se quita la hueva y un larguísimo etcetera.

jueves, junio 21, 2007

La interpretación de los sueños

Hace más de un año me encargaron un sotguer que interpretara sueños. Cuando me terminé de carcajear me explicaron de qué se trataba. Una señora había descubierto que podía "interpretar exitósamente" los sueños de amigos y parientes con una receta de su invención -se había topado con el hilo negro de la asociación de palabras- y quería un programa que automatizara esa tarea para ofrecérselo a todo el mundo.

Aquí tuve que haber mandado a la verga a quien me propuso hacer el sotguere. En vez de eso puse manos a la obra y después de algunos días tenía un programa para que lo viera la señora que lo encargó.

A la hora de la primera demostración la señora convocó a varios de sus empleados para usarlos como conejillos de indias. Al cabo de un rato de teclazos y clicks cada usuario contemplaba en la pantalla un galimatías ilegible.

- ¿Esta interpretación te dice algo? - preguntaba ansiosa la señora a cada conejillo.

- Sí. Es justo lo que me está pasando. Aquí está descrita la bronca que ahora traigo – respondían invariablemente los conejillos de indias.

- Soy feliz – me confesó la señora.

Me salió lo puto y no lo Randi-mode. No tuve presencia de ánimo para señalar que

a) los conejillos iban a decir cualquier cosa que la hiciera feliz pues eran sus empleados,

y

b) hubo mano negra en el proceso pues en cada asociación libre que hacían los usuarios para retroalimentar al programa ella inadvertidamente metía su cuchara para sugerir lo que debían escribir.

Pasó el tiempo y se contrató a un diseñador gráfico para que le diera "presencia" al programa. Después de meses de juntas, que la indecisión de la señora volvia tediosas y frustrantes, teníamos un producto más o menos terminado.

- Parece un anuncio de detergente – nos dijo una que no era empleada de la señora cuando la pusimos a usar el sotguer.

También se convocó a un psicoanalista famoso para que "avalara" el programa. Se llamaba Nestor Braunstein y lo llamaban doctor con un tono de reverencia chocantísimo.

- Esto está muy bien -dijo después de contemplar durante 30 segundos el programa. - Es lo mismo que hago en mi práctica. El soñante es el que tiene que interpretar su sueño. Yo sólamente lo guío.

A continuación abrió la maleta que traía y nos regaló libros de su autoría a todos los presentes. A mí me tocó uno que titulado El Goce. Lo abrí y estaba lleno de las pseudomatemáticas que tanto le gustaban usar a Lacan para dar apariencia científica a los disparates que decía.

- Te rayaste – me dijo una psicóloga fan del dr Frankenstein... digo Braunstein.

Al final hice lo que tuve que haber hecho desde un principio. Mandé al carajo el proyecto. Lo único que lamento es que no haya concretado la versión final del programa para meter un easter egg. Iba a consistir en que cuando el usuario escribiera la palabra escéptico el programa le mostraría este estudio que relaciona la interpretación de los sueños con los falsos recuerdos.

pd. El link lo tomé prestado del blog de Emma que sigue suspendido, snif.

miércoles, junio 20, 2007

2 de Francisco Sosa 2

El sábado salí temprano a caminar por Francisco Sosa antes de que las hordas de paseantes finsemaneros usaran las banquetas para estacionar sus coches impidiendo el paso.

Pegado a la pared de una de las casas emblemáticas de esa calle hallé un ruego.


Estos han de creer que los grafitteros coyoacanitas andan también con una bola de demolición.

La casa de enfrente no tiene una placa ridícula apelando a alguna conciencia histórica. En cambio si tiene a un barrendero que le gusta posar para las fotos.

"¿Es para un bló? Deje me peino joven"

martes, junio 19, 2007

Ciencia y pseudociencia en el mismo estante

El sábado en la mañana fui a mirar libros en las librería Gandhi y El Sótano de Coyoacán.

En ambas librerías ordenan los libros por sección y dentro de cada sección por editorial. En el Sótano no tienen una sección de ciencia como en Gandhi pero sí tienen una sección de Esoterismo (yo le cambiaría el nombre a Maguferismo) muy nutrida.


Literatura engañabobos en El Sótano

En Gandhi no tienen sección de libros magufos pero ello no significa que no tengan libros de esos. En su sección de Ciencia uno se puede encontrar obras cumbres de la pseudociencia más ramplona al ladito de títulos como Cosmos y El Mundo y sus Demonios de Sagan o El camino hacia la realidad de Roger Penrose.

Hay más ciencia en mis tompiates que en ese libro

domingo, junio 17, 2007

Armas, ficción, escepticismo, el monopolio de la fuerza e inseguridad

El jueves por la mañana escuchaba una noticia sobre una pizzeria en Monterrey. Famosa no por la manufactura de sus pizzas sino por que el acceso al local se hace bajo unos arcos detectores de metal. Con esa medida los dueños esperan brindar seguridad a sus parroquianos para que se puedan comer tranquilamente una rebanada de pizza sin que se meta alguien a echar bala.

La que daba esta noticia recordó a los radioescuchas la foto reciente, que circuló en más de un períodico, que retrataba un letrero frente a un motel regio anunciando "habitaciones blindadas".

Poco después leyendo a Kix me enteré del incidente de un fulano que disparó a la jeta de una maestra en una escuela al sur de esta ciudad.

Tanta disposición a desenfundar y a disparar con resultados ruinosos es causa de intensa discusión. Que si el micromichoacano tuvo una excelente idea poniendo al ejército a hacer chamba de la policía amparado en los argumentos de "recuperar el monopolio de la fuerza" y "brindar seguridad a los mexicanos" -no ha conseguido ni lo uno ni lo otro-. Que si la ciudadanía se debería armar para defenderse como mejor pueda. Que si no sería mejor adoptar el hábito del cateo y del blindaje en varios ámbitos de nuestras vidas.

Cuando me asomo a algún períodico y me encuentro consideraciones ramplonas como las citadas prefiero acordarme de Arthur C. Clarke y Factor Detonante.

Factor Detonante (The Trigger) es una novela de CF coescrita por Arthur C. Clarke y Michael Kube-McDowell. En ella se cuenta cómo de pura chiripa un grupo de científicos da con una máquina capaz de generar un campo que detona cualquier explosivo que se encuentre dentro de su radio de acción., Ello tiene implicaciones notables pues el invento se usa para deshabilitar armas de fuego y bombas. Vecindarios, edificios públicos, escuelas y terminales aéreas son de los primeros en instalar el Trigger y decirle adios al miedo de balaceras y explosiones (la novela fue escrita antes de que el mundo se enterara de lo efectivo que es estrellar aviones contra rascacielos). Las fuerzas del orden aprenden a usar armas blancas y sus puños y pies. Lo mismo los ciudadanos que andaban para arriba y para abajo con un arma para protegerse. Hay quienes se oponen al uso no militar del invento. Como la Asociación Nacional del Rifle y grupos de extrema derecha que enarbolan el derecho consititucional que tiene cada gringo de poseer armas para su legítima defensa...

Y es en este punto de Factor Detonante en donde dejo de pensar en la ficción de Clarke y me acuerdo de un Penn&Teller: Bullshit! que trata sobre el control de armas (Juan Carlos de Sentido Común también ha abordado el tema). En ese programa Penn y Teller hablan (bueno el que habla es Penn, el otro nomás hace mímica) sobre la conveniencia de que los ciudadanos gringos tengan un derecho a poseer armas. Tanto para defenderse del delincuente común como recordatorio permanente al gobierno de que los ciudadanos no están mancos y que en la última de las instancias pueden recurrir a otra revolución armada para mandar al carajo a un régimen que se las quiera dar de totalitario.

El argumento de que cada quien pueda armarse para defenderse tiene pros y contras. Entre los contras más esgrimidos está el recuerdo de sucesos lamentables como la balacera de Columbine y la más reciente en Virginia. Es claro que no todo mundo debería tener acceso a un arma. Seguramente muchos de uds. avezados lectores podrán recurrir a una anécdota de algún mocoso al que se le disparó el arma del abuelo cuando la encontró en un cajón y se puso a jugar con ella.

El tema tiene más aristas si nos regresamos a México y a la realidad. Está por un lado un gobierno pitero cuya guerra contra el narcotráfico y la inseguridad es tan ambigua e inútil como la de Bush contra el terrorismo (repito para los fans del micromichoacano cuya afiliación los pueda llevar a leer cosas que no escribo: dije que ambos afanes son ambiguos e inútiles, no igual de costosos). Por otro lado está el ciudadano de a pie que bien puede resultar herido o muerto en una balacera. Y también están quienes ante la desesperación, enajenación y desigualdad recurren al crimen como forma de vida.

Y por otro lado estamos los que cada vez que oimos el dislate "el Estado debe tener el monopolio de la fuerza" nomás movemos la cabeza esperando que ya se acabe también este sexenio que no da señales de que vaya a ser mejor que el anterior en los aspectos que importan.

En un escenario así que cada quien aprenda a cuidarse a sí mismo y a los suyos en la medida de sus capacidades.

pd1. Algo que no me gusta mucho de las novelas de Clarke es su manejo de personajes. Me da la impresión de que los protas son científicos que viven en permanente zozobra. Se parecen a Marga Lopez nomás que con doctorado. Sin embargo, las premisas de sus historias si están chidas.

pd2. Un aspecto de la problemática de la inseguridad que se aborda poco recién lo trató el rector Ramón de la Fuente en una entrevista que leí en Dia 7. Mutatis mutandis decía el rector, refiriéndose a las estadísticas paupérrimas en educación superior: "2 de cada 10 jóvenes mayores de 18 años están estudiando. Los otros 8 ¿qué están haciendo si no van a la escuela ni trabajan?"

miércoles, junio 13, 2007

La boda de mi hermana

Mi hermana se casó este sábado.

Hace algunos meses, cuando todavía vivía con ella y éramos vecinos de Carlos Trejo, recibí la primera noticia de la boda. Me encontraba yo jetón cuando mi hermana entró a mi cuarto a interrumpir mi sueño a gritos.

- ¡Mira lo que me regaló mi novio! - estaba emocionadísima.

Con muchos trabajos conseguí abrir un ojo. Un anillo de compromiso bailaba frente a mi nariz.

- Si no te casas y te vas hoy mismo no veo para qué me despertaste - me quejé.

- Te despierto, para avisarte que tu cuñado va a vivir aquí.

- Aquí no cabemos los tres.

- Por eso te aviso.

Pasó el tiempo y tuve más noticias de la boda. Estas más afortunadas para mí.

- El sábado 9 de junio me voy a casar. En la Quinta El Zapote - me informó mi hermana.

- Eso es un jardín. Con el calor que hace en junio nos vamos a derretir - me quejé. - Me niego a ir.

- Tienes que ir. Eres el padrino de anillos.

Reflexioné sobre lo que ello implicaba.

- ¿Y ahora qué? - preguntó mi hermana.

- Soy el Señor de los Anillos. A huevo.

- Ya madura.

A medida que la fecha se acercaba me hacían recomendaciones.

- Consíguete un traje. No vayas de mezclilla. Tampoco encuerado.

- ¿Puedo ir con mi armadura de Sauron?

- No.

Llegó el sábado y por la mañana la lupe, su mamá y yo salimos a Cuernavaca. Al arribar a casa de mis papás la lupe y su mamá se fueron a acicalar y a vestír mientras yo rondaba por la casa. En un cuarto ví a una señora guapetona que no conocía contemplándose en un espejo.

- ¿Ud. quién es? - inquirí temiendo que me hubiera yo metido a otra casa.

- Soy tu mamá.

- No te reconocí peinada y debajo de todo ese maquillaje.

Ya preparados la lupe, su mamá y yo nos adelantamos a la quinta. Fuimos los primeros en llegar y antes de que el sol calentara mucho pudimos disfrutar un rato de la frescura del jardín donde se efectuaría la boda.

Llegaron los primeros invitados. La mayoría parientes y amigos que no veía yo desde hacía muchos años. Ver tanta arruga me condujo a -como decía Ibargüengoitia- "hacer reflexiones amargas e inútiles sobre la caducidad de la vida".

Algunos me preguntaron sobre una prohibición para celebrar bodas en jardines. Prohibición cortesía –creo- del arzobispo de Cuernavaca.

- ¿No tuvieron problemas para conseguir permiso?

- No, porque no lo pidieron. Se trajeron a un padre que no es de Morelos y tan tan.

- ¿Y eso es válido?

- Dios no ha bajado a quejarse - observé.

Otros me preguntaban por mi hija.

- Constanza no vino - respondía yo.

Llegó mi cuate el cerdo acompañado también de su familia. Ese también me dio trabajo reconocerlo por que ya bajó 30 kilos en los últimos 2 meses. Sigue cerdo pero menos cerdo.

Llegó el novio con su familia. A la hora de acercarme a saludarlo, él me felicitó a mí. Ignoro si fue porque conseguí chamba o por haber logrado vivir con mi hermana más de 3 años sin tirarme –o tirarla- de cabeza a un pozo.

Finalmente llegó mi hermana disfrazada de pastel. Los novios fueron conducidos al altar por sus padres. Comenzó la misa. Todos escuchaban atentamente el discurso emotivo del padre.

- Uds muchachos - les dijo el padre. - Están a punto de sellar ante Dios uno de los sacramentos más importanteszzzzzzzz...zzzzzzzz...

Minutos después me despertó el movimiento que hicieron todos los padrinos al incorporarse para acercarse al altar.

Una vez aglutinados frente al padre, este introdujo algo que se parecía a una clepsidra en un recipiente y nos roció con agua bendita. Me cayeron 2 gotas en la jeta. Lamento desilusionar a más de uno pero no hubo ni siseos, ni llagas ni guacara de crema de chícharo.

Terminado el ritual de entrega de anillos, arras, lazo, biblia, cirio y montones de buenas intenciones regresé a mi lugar a esperar a que se terminara la misa.

Me disponía a seguir dormitando cuando me percaté de que el padre me llamaba. Volteé para todos lados y comprobé que era yo el convocado.

- Perfecto. Vamos a matar dos pájaros de un tiro. Seguro el padre es un lector avezado del blog y ya me va a hacer válida mi apostasía - pansaba yo muy contento, mientras caminaba de nuevo al altar.

- Sostén el micrófono - me pidió el padre cuando me apersoné a su lado.

Superé mi consternación al darme cuenta que iba a ver desde primera fila el milagro de la transubstanciación. Es decir una alquimia consistente en convertir vulgares obleas y vino en carne y sangre de jebús, respectivamente; para que en un acto de canibalismo, los católicos coman y beban al fulano al que adoran.

Mientras yo sostenía el micrófono el padre abrió su libro de magia y recitó un hechizo. Me sentía como aprendíz de brujo.

Sin embargo mi curiosidad duró poco. A pesar de los pases mágicos y los rezos arcanos, las obleas y el vino siguieron siéndolo. La gente que se formó a comulgar se echó a la boca una oblea pitera y no algún pedazo de jebús.

Terminó la misa, lo cual todos agradecimos. Unos por liturgia y otros -entre los que me contaba- porque ya queríamos que nos dieran de comer.

Vino luego la ceremonia civil en otro rincón del jardín enorme de la quinta. A esta asistimos sólo los involucrados, pues el resto de la concurrencia ya se había aplastado en su correspondiente mesa. En esta parte de la pantomima mi papel fue de testículo (testigo insignificante).

La comida transcurrió casi sin incidentes. Una anciana amiga de la familia se desmayó ante su plato (con todo y que el menú estaba bueno). Luego de subirla a una silla de ruedas, de llamar a la ambulancia y de una visita al hospital se recuperó. Tengo entendido que ahora se muere de vergüenza porque cree que nos echó a perder el guateque.

A la lupe y a mí nos encargó mi hermana que repartiéramos los mentados recuerditos. Al llegar a la mesa de unas que parecían clientes frecuentes del dr 90210 consulté la lista de reparto y ví nombres que me resultaban familiares.

- Esta se llama como una tía que tengo - pensé.

Cuando volteó la susodicha a recibir su recuerdito tenía ante mí a una parienta de 50 años que trataba de recobrar la lozanía que tenía hace 30; con base en golpes de bisturí y obteniendo resultados irregulares. Noté que sus hijas, mis primas, habían adquirido ese pasatiempo también. Han de haber pensado que las miraba arrobado por su belleza. Falso. Las miraba pensando, otra vez, en la caducidad de la vida.

Mis padres que tienen dos pies izquierdos (característica que yo heredé) a veces se paraban a bailar rolas que dejaron de ser nuevas muchos años antes de que yo naciera. Esas ocasiones me levantaba yo también para tomarles fotos espantando a las cucarachas del jardín de tanto zapateado que daban.

Y ya. Se fue el señor que tocaba rolas del nabo. Hubo muchas despedidas con olor a alcohol. Llegó y se fue un mariachi. Lo reemplazó un DJ que prometió rolas ochenteras... que nomás se oían en Chinches Bravas, Morelos. Al final nos fuímos satisfechos de ver a mi hermana muy contenta y esperando que les vaya a toda madre a ella y a su marido.

pd. La pregunta necia más frecuente que me hacían fue ¿cuándo te casas tú? Todos esos preguntones me recordaron los motivos por los que pienso que las bodas son eventos execrables.

martes, junio 12, 2007

Behold Zeus

El viernes pasado caminaba por la Zona Rosa buscando un lugar para comer y me encontré este changarro.


- Estoy frente a un sauna para carpinteros güeros y barbones - pensé.

Después volteé para arriba y me enteré que el lugar se llama Tarot-Zeus.

domingo, junio 10, 2007

Sacando a turistear, otra vez, al decal

El domingo pasado aprovechamos la apertura reciente de la ruta sur del Turibus y la lupe y yo (otra vez, sí, qué repetitivo soy) sacamos a pasear al decal de CSI (antes CSICOP).

Comenzamos en Coyoacan.

1. Útale. Otra vez rosaexecrable.

2. Alfredo Palacios, una gran personalidad.

3. Velatorios que quizá cuenten próximamente con cateo de dolientes -como en los conciertos-.

4. La Virgen del Tránsito.

5. Nido de condechis.

6. A este edificio me he trepado varias veces por entrevistas de trabajo. Lo único que he obtenido de tanta visita es pura contemplación urbana desde lo alto.

7. Tres franquicias al hilo tres.

8. ¿Fiesta brava? Nomás se merece ese nombre cuando el toro se sube a las gradas a sacarle 10 pedos a los vitoreantes o cuando consigue abrir en canal a un torero.

9. El equipo de la penajena.


10. El convento del Carmen.

13. El estadio de los pumbertos en CU. Cada vez que asisto a un partido me quedo con la impresión de que las chelas las sirven más aguadas y más escasas que en mi visita previa.

14. ¿Universitarios + Vibradores? Naugthy UNAM.

15. Esculturas en Miguel Angel de Quevedo. No me acuerdo qué había antes ahí pero apuesto a que no era tan feo.

Y sanseacabó.

ps1. Informo a quien siga preocupado por la forma en la que la lupe gasta su dinero que ella también patrocinó este post.

ps2. Ojo con los gazapos de lectura; escribí decal, no fecal. Ese último se está paseando con la lana de todos uds (con la mía no porque todavía no me pagan).

miércoles, junio 06, 2007

Ya tengo chamba

Hoy eché 600 firmas para que alguien en Mty con quien nunca he hablado y a quien nunca he visto me pague puntualmente cada quincena por desarrollar sw para sus clientes.

Hay dos circunstancias que salvan esta situación de parecerse a otra novela de Kafka. Primero; mi experiencia en desarrollo de sw, extrañísima (y no por ello motivo de orgullo), fue solicitada por el propio cliente. Segundo; el sofgüer que necesitan es lo suficientemente interesante como para que no me aburra.

Considero que esta nueva relación laboral tiene más posibilidades que las previas de que no termine en ruina.

ps1. Espero que la chamba no afecte mucho la frecuencia de posteo en este blog pitero, de por sí muy irregular.

ps2. Y no. No tuvieron nada que ver las vibras ficticias de la exposer como uno insinuó. Influyó más que este año cumplo 10 de estar programando en Delphi, no nada más de manera profesional sino recreativa.

martes, junio 05, 2007

Visita escéptica a la Expo Ser 2007

La lupe y yo llegamos el sábado al WTC después de comer (a eventos magufos no hay que asistir con la panza vacía). Al cabo de mucho andar por el centro de exposiciones contemplábamos una mesa abandonada.


- Cancelaron el evento. ¡El escepticismo ha triunfado! Celebremos – dije apendejado de pura emoción.

No me duró el gusto. Caminando hacia la salida nos enteramos que los stands de la Expo Ser estaban en otro piso y los habíamos pasado por alto.

Nos apersonamos frente a la caja. La lupe pagó las entradas diciendo que era dinero tirado a la basura. Perforaron los boletos y en la muñeca nos pusieron la misma cinta rosaexecrable que usaron el año pasado. Noté algunas diferencias.

- El boleto es más barato que el del año pasado. Hay menos metros cuadrados de expo – diagnostiqué entrando.

- Eso es bueno ¿no?

- Lo sería sl el afan por embaucar a desinformados y a desesperados también hubiera disminuido – respondí mientras nos abríamos paso por en medio de una fila de unos que querían sacarse una foto con su aura a cambio de 250 pesos.

Una señora diminuta con una sonrisa enigmática nos impedía el paso. Antes de irse a estorbar a otro lado nos dió un papelito con información importante.

- El nombre de tu arcángel zodiacal es Jofiel y el del mío es Miguel – leyó la lupe.

- Estaría chido que hubieran viviseccionado a un arcángel para obtener esos datos.

Hallamos unas sillas vacías frente a un guero que consultaba una laptop. Iba a dar una conferencia sobre medicina cuántica.

- Aplastémonos aquí un rato – propuse.

Pasaron los minutos y las sillas se iban ocupando.

- No sé qué hago aquí – se enfadó la lupe. - Me hubiera metido al cine para esperarte.

Para combatir el aburrimiento se levantó a conseguir el programa de conferencias. Cuando regresó supimos que el guero era un natural de Munich y se llamaba Don Peter Von Buengner. Vendía unos aparatos que no servían para nada con el nombre rimbombante de Biocomunicación Instrumental.

Con las siguientes palabras mandó al carajo las últimas décadas de investigación médica.

- Los síntomas que padece el paciente no son casuales. Y el problema que lleva a la enfermedad debe solucionarse a un nivel psíquico. Las personas que en la oficina tienen demasiada carga tendrán problemas de espalda. Las que se lo tragan todo padecerán de dólores de estomago. Y las que se lo quedan todo para ellos y tienen problemas para compartir padecerán problemas de asma.

- Vámonos – le dije a la lupe, harto de ver las jetas de arrobamiento de decenas de personas escuchando disparates pseudomédicos.

Este año no hubo señoras metiéndose velas encendidas por las orejas o por algún otro orificio. Pero sí hallamos un stand donde prometían alivio a un doliente si sometía su pie a una luz amarilla. El costo de la terapia de la pata amarilla era de 80 pesos.


Para enterarme de lo que ofrecían en cada stand tenía yo que acercarme a pedir información y escamotearme panfletos, en cambio a la lupe la perseguían para dárselos.

- ¿Que tengo cara de crédula? - me preguntó.

- Sí. ¡Mira! Una conferencia sobre lecturas de aura. Vamos a acercarnos – dije y ya no elaboré más sobre lo que me inquiría la lupe.

Aproximadamente un centenar de personas escuchaban a un señor y a su traductora. Estudiaban una pantalla que contenía un dibujo que a mi me dió la impresión de que había sido hecho por un niño ocioso usando paint.


- Vean esta banda azul – decía la traductora. - Eso quiere decir que la persona sigue sus propias reglas de vida. Vean la banda naranja; la persona ha tenido varias vidas pasadas... ¿cuántos de ustedes creen en vidas pasadas?

Decenas de manos apuntaron al techo.

Horrorizados de ver a tantos conformes con cualquier dislate que les dijeran continuamos viendo stands.

En un extremo de la Expo Ser hallamos el stand de los adoratrices de Ramtha (¿se acuerdan del pseudodocumental What the bleep...?). Vendían libros con las enseñanzas de una señora que alega que trae alojado un espíritu milenario en quién sabe qué recoveco que le proporciona información importante para el desarrollo de la humanidad. También vendían demasiado caras unas playeras con el logo de intel modificado.

- God inside – anunciaban.

En el otro extremo de la expo había un stand con otros adoratrices. Estos vendían videos y libros de una señora que se llama Isha. Autonombrada Maestra Espiritual Contemporánea y autora de una serie complaciente titulada La Revolución de la Conciencia. Ofrecían también seminarios de autosanación y expansión de la conciencia "que operan a un nivel energético-espiritual".

- ¿Qué tal si las echamos a pelear? A Isha y a Ramtha. Como en un Celebrity Death Match de magufos y paranormales. Nos haríamos ricos vendiendo las entradas. Además de escépticos que disfrutarían la pelea, los fans de cada una abarrotarían el lugar. Sano entretenimiento para todo mundo – elucubré.

Hallamos a unos vendiendo cristales emisores de taquiones (proveedores de estos que dan cursos para aprender a usarlos).


- ¡Qué chidos ceniceros! – exclamé.

Me fui con la duda de si los cristales tachyonicos serián más milagrosos que las canicas de maestros budistas.

Uno de los stands más abarrotados era el de un anciano calvo y sonriente llamado Rene May. Los que hacían fila esperaban para una consulta individual gratuita. Las habilidades que alegaba dominar este señor consistían en estar en diferentes lugares al mismo tiempo, desaparecer y volver a aparecer y comunicarse con personas queridas y fallecidas. No ví que hiciera nada de eso. Creo que lo que atraía a tantos a su stand era su afirmación consistente en que esas habilidades las podía adquirir cualquiera solamente queriendo. Para ayudarlo en su labor, decía, se auxiliaba de unos ángeles que lo acompañaban.

Yo nomás ví a su lado a un señor de corbata y bigote que cuidaba que nadie se robara sus CD's. ¿Ese era un angel?

Y pues no podían faltar dos stands con los que siempre puede uno contar en este tipo de eventos:


Los metemiedo de greenpeace

y los optimistas de júbilo rebuznante.

A la tercera vuelta nos cansamos de llenar mi mochila con panfletos que dan un buen panorama de la credulidad acrítica en este país bananero y de los que la explotan para su beneficio. Abandonamos el lugar cargando material para otro año de pitorreo.

- Hay más gente esperando entrar a la Expo Bebé que a la Expo Ser – observamos de salida.

ps1. Debo decir que en esta ocasion había 2 cosas buenas qué destacar de la Expo Ser. La lupe descubrió un stand de un spa que no ofertaba ninguna magufería sino paquetes para echar la hueva. Adicionalmente uno de los conferencistas que asisitió a la Expo Ser era un químico y divulgador de la ciencia que se llama Luis Manuel Guerra (hace con Julieta Fierro un programa los miércoles a las 21:00 por RadioRed). Su conferencia se titulaba México ante el cambio climático. No me quedé a oirlo pero espero que no se haya puesto verde.

ps2. Oye, Marilú Figueroa. Si para el siguiente año te las ves negras para conseguir conferencistas, yo ofrezco platicar sin cobrarte un peso sobre pensamiento crítico y escepticismo. Prometo no pitorrearme de tus expositores... mucho. ¿Cómo ves?

lunes, junio 04, 2007

¿Mítica libreta?


La de la foto es una libreta Moleskine. Me la regaló mi cuate el cerdo cuando la ví tirada sobre una montaña de caos en uno de sus escritorios. Al momento del obsequio puso cara de que me estuviera donando un riñón.

Ya conocía yo las Moleskine pero no sabía que así se llamaran. Yo les decía libretas mamonas. La última que ví era la que usaba un diseñador gráfico para anotar las indicaciones que se contradecían de un día para otro de una patrona indecisa que nos había encargado un sofgüer pitero. La Moleskine del diseñador estaba llena de frases como la siguiente:

El fondo de la pantalla principal hay que colorearlo -otra vez- de rosa mexicano.

De acuerdo a un panfleto que viene dentro de cada Moleskine uno tiene en las manos una

"mítica libreta que utilizaban los artistas e intelectuales europeos de los dos últimos siglos: de Van Gogh a Picasso, de Ernest Hemingway a Bruce Chatwin [...] guardó esbozos, apuntes, historias y sugerencias antes de que llegaran a convertirse en imágenes famosas o en páginas de libros míticos."
Yo no soy artista, ni intelectual, ni europeo. Además escribo "puras pendejadas" e "injurias"-como más de uno me lo ha hecho saber- no obstante no me da pena llenar mi Moleskine con líneas que no estén a la altura de usuarios previos. Quizá la use para llevar las listas del súper.

En la primera página hay un espacio para escribir a dónde hay que llevar la libreta en caso de pérdida. También hay un espacio para ofrecer una lana como recompensa. Yo no tengo dinero (ni tendré según todas las apariencias) por lo que recurriré a hacerle un adendum a la primera página.


Mi razonamiento para considerar que el adendum podría funcionar es el siguiente. Vivo rodeado de personas que piensan que hay un señor en el cielo que, si recibe los suficientes rezos, no los va a castigar cuando se mueran. Creo que en una sociedad así cualquier personaje ficticio es efectivo como incentivo.

ps. Cuando se llene no invertiré los más de 100 pesos que cuesta para hacerme de una nueva. Cuando se llene haré un palimpsesto. Superen esa tacañería.