jueves, diciembre 27, 2007

3 de Isaac Asimov 3


La lupe me regaló un libro biográfico de Isaac Asimov. Es una condensación hecha por Janet Jeppson Asimov de los tres volúmenes autobiográficos de IA.

Ahí leí algunas cosas que ignoraba de Asimov. Por ejemplo que su relato favorito era The Last Question (léanlo). Asimov no nada más consideraba que era la mejor historia de ciencia ficción que había escrito, sino que "era la mejor historia de ciencia ficción que alguien hubiera escrito".

He aquí otros 3 pasajes autobiográficos que encontré interesantes.

1.
Conocí al astrónomo Carl Sagan en Harvard y comí con él. Ya nos habíamos escrito y había recibido algunos de sus artículos. Era un entusiasta lector de ciencia ficción.

Lo visualizaba como una persona mayor (el estereotipo del astrónomo pegado a su telescopio) pero encontré en el a un hombre joven de 27 años, alto, oscuro, articulado y absoluta e increíblemente inteligente.

[Más adelante dice de Sagan junto con Marvin Minsky]: he aquí a dos personas que son más inteligentes que yo.

2.
[Cuando una entrevistadora, por teléfono, le preguntó sobre sus hábitos de bebida y respondió que él no bebía] hubo una corta pausa y entonces ella dijo:

- ¿Es ud Isaac Asimov?
- Sí -dije.
- ¿El escritor?
- Sí -dije.
- ¿El que ha escrito cientos de libros?
- Sí -dije. - Y he escrito cada uno de ellos sobrio.

A continuación colgó. Aparentemente la desilusioné.
3.
Hace unos meses, un escritor de ciencia ficción cuya obra admiro mucho y que tenía bloqueo de escritor me llamó por ser yo alguien notoriamente inmune a tales bloqueos.

- ¿De dónde sacas tus ideas? -quiso saber.

Le respondí.

- Pensando, pensando, pensando hasta que estoy listo para pegarme un tiro.

Con enorme alivio dijo: ¿tú también?

- Por supuesto – dije. - ¿A poco pensabas que era fácil obtener una buena idea?

lunes, diciembre 24, 2007

viernes, diciembre 21, 2007

Textos navideños

El último ejercicio de Metatextos ya se publicó. Consistió en escribir con el límite de las 300 palabras un texto sobre Navidad, ya sea reinventando uno de los clásicos o haciendo uno nuevo.

Mi texto lo hice pensando en un clásico (aparentemente nomás lo es para mí, porque a los que pregunto si ya lo leyeron me dicen que no) que se llama La Estrella de Arthur C. Clarke.

pd1. Ahí están los comentarios para que lo destrocen. Ya releyéndolo creo que los 2 párrafos que me chuté para llegar de La Tierra al sistema a punto de la aniquilación están demasiado largos.

pd2. Mi favorito en esta ocasión fue Aviso66 del Canibal.

jueves, diciembre 20, 2007

Yo también disfruto la Navidad.

Me llegó por mail un mensaje manifestando preocupación por mi "amargura en navidad" y "mi falta de espíritu navideño". Me citan artículos sobre depresión decembrina y me conminan a no suicidarme "ante el vacío existencial que ofrece mi vida alejado de Dios".

A quien me escribió le agradezco que se preocupe por mí, y aclaro que tanto apuro es infundado. Yo también me divierto en Navidad y hay varios aspectos de las tradiciones navideñas que dibujan una enorme sonrisa en mi cara. Aquí hay dos:



1.




2.


martes, diciembre 18, 2007

Convierte tu Ipod Touch en un lector de ebooks

(Nota: Las guías que seguí decían que no hay que temer un jailbreak de tu Ipod; no te vas a quedar con un ladrillo de 6000 pesos. Lo peor que puede ocurrir es que tengas que conectarlo a ITunes y presionar el botón Restore).

I. Jailbreak

1. Baja de la siguiente dirección el sotguere que vas a necesitar para hacer el jailbreak.

http://conceitedsoftware.com/iphone/site/112jb.html

2. Revisar la versión de tu Ipod.

Para subirle aplicaciones a tu Ipod es necesario hacerle un jailbreak. Para ello primero hay que cerciorarse de que el Ipod tenga la versión de sotguer 1.1.1 (que es la del backdoor abierto). Hay dos maneras de checar eso. Una es conectándolo a la PC y en la parte superior de la ventana de Sincronización con ITunes viene esa información. La otra es en el Ipod, en la aplicación de Settings entras a las opciones de General y About respectivamente y el sexto item de la lista te dice la Version. Si es 1.1.1 puede proceder con el paso de Jailbreak, si no, hay que bajarle la versión primero.

3. Bajar de versión de sotguer a tu Ipod

a) Copia y pega la siguiente dirección en tu browser.

http://www.touchdev.net/wiki/Decrypt_Firmware

Ve hasta donde dice Firmware versions y baja los Build 1.1.1 y 1.1.2 (copia y pega en tu browser las direcciones que ahí te vas a encontrar para bajarlos).

b) Conecta tu Ipod a la PC y echa a andar el ITunes.

c) En la pantalla de sincronización presiona Shift (dije SHIFT, deja de hacer contorsiones para alcanzarte el culo) mientras haces click en el botón de Restore y selecciona el archivo Build 1.1.1 que bajaste previamente.

d) Ármate de paciencia. Puedes hacerte una puñeta mientras.

4. Efectuar el Jailbreak

a) Cuando ITunes haya terminado de bajar la versión de software, a tu IPod, conéctalo a tu red WiFi de preferencia.

b) En Safari ve a la página http://jailbreakme.com y haz click (al final de la página) en Install AppSnap. El Safari se cerrará. Haz unlock en tu Ipod y entra a la aplicación Installer.

c) Busca la aplicación OrktoPrep e instala. Recuerda salir del Installer para que se resetee tu Ipod y se complete la instalación de una aplicación.

d) En el ITunes ve a la pantalla de sincronización y presiona Shift mientras haces click en el botón de Check for Update y selecciona el archivo Build 1.1.2 que bajaste previamente.

e) Vuélvete a armar de paciencia. Si para tí es muy pronto otra puñeta puedes recitar Pi hasta el chingomil decimal.

f) Cuando ITunes haya terminado de subir la versión de software a tu Ipod verás que ya no tienes el icono del Installer. No te preocupes. El jailbreak requiere de pasos extra.

g) Cierra el ITunes.

h) Desempaca el ZIP que bajaste en el paso 1 y ejecuta el programa Windows.bat

i) Palomea la opción de instalar SSH y presiona el botón Jailbreak!

j) Haz changuitos (esto no sirve para una chingada en el proceso pero ayuda a ejercitar las falanges mientras esperas).

Ya tienes un IPod con el Installer de vuelta y un SSH instalado. Ahora vamos a meterle unos buenos libros.

II. Pasarle ebooks a tu Ipod.

a) En el Ipod entra al Installer e instala las aplicaciones Apache, Term-vt100 y BSD subsystem. Sal del Installer.

b) Instala en tu PC el WinSCP (está disponible en varios lados) y crea una sesión para conectarte a tu Ipod (el host name de tu Ipod es la dirección IP del Ipod que está en Settings, Wi-Fi, y las opciones de tu red; el portnumber es el 22, y el username y pasguord son root y alpine). Guarda la sesión con el nombre que se te antoje.

c) En el WinSCP crea un directorio bajo var/root/Media y llámalo PDF.

d) En el Ipod corre Term-vt100 y teclea lo siguiente (ojo con los espacios)
cd /Library/WebServer/Documents/
ln -s /var/root/Media/PDF/ PDF

e) Usa el WinSCP para copiar en var/root/Media/PDF los archivos PDF, html y Word en donde tengas tus libros.

f) Puedes desconectar tu Ipod de tu PC y de la red Wi-Fi. Entra a Safari y ve a la dirección http://127.0.0.1/PDF y verás una lista de los archivos que hayas copiado.

Escoje, lee y disfruta.

pd. Estos pasos los obtuve de el foro de ipodtouchfans.

lunes, diciembre 17, 2007

El revire de Stephen King

Estoy leyendo On Writing de Stephen King (me sigue pareciendo que tiene elefantiasis literaria pero por eso no voy a dejar de leerlo; las premisas de sus historias son muy buenas) y me encontré con una joyita escéptica respecto al dislate de preguntar si uno está salvo que tienen muchos fans de la religión cristiana.

SK explica que el personaje de Carrie lo sacó de un par de compañeras suyas de la secundaria. En una ocasión la madre de una de ellas le dió 3 pesos para que la ayudara a mover muebles. SK cuenta que un crucifijo enorme era el elemento más notable de la decoración de la sala (el énfasis es mío):

"... era un crucifijo casi de tamaño natural con los ojos hacia arriba, la boca torcida y la corona de espinas goteando sangre. La única ropa que llevaba era un trapo enrollado en las caderas, como un taparrabos; encima, la barriga y las costillas eran de prisionero de campo de concentración Pensé que Sondra [controlzape: la compañera Carrie-alike] había pasado su infancia bajo la mirada agónica de aquel dios moribundo, lo cual, indudablemente, debía de tner una parte de responsabilidad en que se hubiera convertido en la niña que conocía yo: una paria tímida y fea que correteaba por las aulas del instituto como un ratón asustado.

- Es Jesucristo, mi Señor y Salvador -dijo la madre de Sondra, siguiendo la dirección de mi mirada-. ¿Tú estás salvo Steve?

Me apresuré a explicarle que estaba todo lo salvado que se pudiera estar, aunque me parecía difícil que hubiera alguien digno de beneficiarse de la intervención de aquella versión de Jesús.

Se había vuelto loco de dolor. Se le notaba en la cara. Si volvía alguien así, dudé que estuviera de humor para salvar a nadie."

miércoles, diciembre 12, 2007

Los que querían volverme cristiano me mintieron

Ayer, trepado en el metro, iba pescando redes wifi y me encontré una gran verdad a la altura de Portales:

Jesucristo NO está abierto para cualquiera.


martes, diciembre 11, 2007

Mis futuros árboles de navidad

El viernes en la noche que llegué a casa de la lupe la encontré adornando su árbol de navidad. Buscaba ramas pelonas de adornos para colgar unos santacloses y muñecos de nieve patiflacos.

Días antes, la lupe ya me había reclamado que no la ayudara a poner su árbol cuando le conté que, de visita en casa de mis papás, puse luces a un árbol que está frente a la casa.

- A ellos sí los ayudas y a mí me dejas morir sola – dijo (o algo así).

- Te voy a ayudar a poner las luces – propuse.

Se negó. Lo cual lamenté. No porque este año ande de ánimo navideño (los que hayan leido este blog desde las últimas dos navidades, saben que las fiestas decembrinas me producen efectos bipolares), sino porque cuando pongo luces en árboles de navidad soy feliz imaginando que cuando las prendamos, el árbol se va a incendiar. Un árbol envuelto en llamas en la sala supera cualquier adorno navideño.

Mientras contemplaba el árbol de la lupe se me ocurrió otra idea.

- Oye, cuando vivamos juntos ¿qué te parece si un año adornas el árbol de navidad como tú quieras y al año siguiente lo adorno yo como se me antoje?

La lupe que no es nada tonta me miró con recelo.

- ¿Cómo quieres adornar el árbol cuando te toque a tí? - inquirió.

- El primer año que me toque va a ser de adornos zombies. Imagina adornos de zombies irrumpiendo en cenas familiares de navidad. El siguiente año pueden ser de santacloses teniendo accidentes horribles, como tirándose por una chimenea de un crematorio, por ejemplo. El tercer año va a ser de puros muertos por congelamiento, como el del pariente que se murió de frío esperando que lo dejaran entrar a la cena. ¿Cómo ves?

La lupe me inquirió escéptica.

- ¿Y de dónde vas a sacar esos adornos?

- Los haré yo mismo; soy muy listo – respondí.

La lupe Se pitorreó de mí. Me recordó que el único uso que conozco del pegamento es untármelo en las manos para que se seque y luego arranque la costra porque "se siente rico".

Pero el pitorreo no me desanima. Haré mis adornos y quizá me vuelva millonario cuando los venda a otros como yo a los que la navidad ya los tiene hartos por monotemática.

pd. Se me ocurre que esto podría funcionar también para otras fechas de embrutecimiento social además de navidad. Como el 14 de Febrero y el 10 de Mayo.

domingo, diciembre 09, 2007

Skeptic Action Figure Collection

El martes estaba contemplando el escaparate de un changarro que se dedica a importar y a vender figuras de acción (monos, pues, para los que no saben).

Mientras recorría las existencias buscando infructuosamente un Batman Kingdom Come veía Mazingers, Robocops, Spawns, Azukas y Reis, Aliens, Predators, Wolverines, Hannibals, personajes de JLA, de LOTR, de los Simpsons. de Matrix y de Estar Guars. También había Presleys, Lennons, Mansons, Ozzys y Bonos.

Algunas de estas figuras estaban modeladas en resina por algún fan que quizá las había puesto a consignación para ganarse 3 pesos.

Un par de críticos en modelismo contemplaban de estas últimas.

- Mira a ese Marilyn lo dejaron muy dientón.

- Qué pendejo eres; ese no es Marilyn es un alien albino.

Escuchando ese diálogo se me ocurrió (sí, ya sé que no tiene nada que ver con lo que voy a decir pero mi cabeza funciona con base en asociaciones insólitas -a veces es divertido y otras es desconcertante-) una idea para los de Hasbro.

Mi sugerencia consiste en que hagan a un Carl Sagan. Como background pueden poner un calendario cósmico (el que en la serie Cosmos la historia del universo era comprimida en un año). Le pueden agregar al Carl Sagan Action Figure unas frases célebres; como "El universo ni es benigno, ni hostil, nomás es indifirente", "Hacemos a nuestro mundo significante por el valor de nuestras preguntas y por la profundidad de nuestras respuestas", "Afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinarias" y "La credulidad mata".

Otro personaje infaltable en la Skeptic Action Figure Collection sería Asimov. Además de las patillas hay que tener en cuenta que la figura debe cargar una Fundación y un cerebro positrónico con las 3 Leyes de Robótica. A Asimov estaría chido escucharlo cagotear a un periodista turulato por preguntar que tiene de malo creer que funcionan las máquinas de movimiento perpetuo. Una frase que a huevo tiene que estar incluida en el repertorio de la figura de Asimov es la siguiente "Nunca dejes que tu sentido de moral te impida hacer lo que es correcto".

Y bueno podría continuar con otros como James Randi, Martin Gardner, Michael Shermer, Phil Plait, etc.

pd ¿A alguno de uds se les ocurre algún otro para la colección (mexicano de preferencia)?

martes, diciembre 04, 2007

NaNoExperiencia

El viernes pasado se acabó el NaNoWriMo y me quedé en las 33,289 palabras.

La noche del cierre ví mi novela que ya estaba esbozada hasta el final y me dí cuenta que la única manera de llegar a la 50,000 palabras para ser un orgulloso ganador de NaNoWriMo era volver tartamudos a todos mis personajes.

Durante el mes de escritura maratónica (admito que no fui tan constante como pretendía cuando comenzó), los participantes recibíamos por email pep-talks de escritores con colmillo y obra publicada.

De las ocho pep-talks que recibí en mi bandeja de entrada en noviembre, con la que me quedo es con la de Neil Gaiman (sí, ESE Neil Gaiman). Recibida el 17 de nov.

Decía mutatis mutandis:

Probablemente a estas alturas estés listo para tirar la toalla. Quedó atrás ese magnífico y furioso entusiasmo donde cada personaje y cada idea eran nuevos y entretenidos. Ya pasó el momento donde las palabras se te ocurrían más rápido que lo que podías ponerlas en papel. Ahora vas a la mitad. Las porras que te echaban parientes y amigos se han convertido en reclamos de que ya casi no te ven – y cuando lo hacen te ves jetón, preocupado y ya no eres divertido -. No sabes porqué empezaste tu novela, ya no recuerdas porqué pensaste que a alguien le interesaría lo que escribieras.

Bienvenido al club.

Así es como se escriben las novelas.

Escribes. En los días buenos y en los que están del nabo. Escribir puede ser o no tu salvación, puede ser o no tu destino. Eso no importa. Lo que importa son las palabras. Una detrás de otra. Encontrar la siguiente. Escribirla. Y repetir. Repetir. Repetir.

Esa búsqueda por la siguiente palabra no se vuelve más fácil conforme avanzas, pero nadie más va a escribir tu novela por ti.

Y pues ya. Tengo una novela de casi 100 cuartillas a la que le sobran personajes, 700 agujeros en la trama y que repite hasta la náusea demasiadas motivaciones…

…pero que la historia que cuenta me divierte y entretiene y eso es lo que importa.

Durante los siguientes meses la reescribiré (quizá mate a un prota y termine echando el apocalipsis sobre el mundo) hasta dejarla en un estado en que no de pena someter a otro que no sea yo a leerla.

No sé si tenga madera de escritor. Cuando me hice esa pregunta hace mucho decidí que no me interesaba la respuesta. Lo que me importaba era contar lo que tenía en la cabeza por escrito. Y ahora, años después de formulada esa pregunta creo que ya llegué a juntar lo que necesito para escribir algo más interesante que documentación de computito.

El NaNoWriMo me dió el último empujón.

pd. Aprovecho esta bosta para agradecer a Beam por escoger un fragmento de mi novela para leerlo (selección que hizo al azar, me informa) durante una entrevista que le hicieron los de BBC Mundo sobre el NaNoWriMo.

lunes, diciembre 03, 2007

65 minutos de masoquismo

El sábado pasado, a las 8 AM, estaba yo en Cuautla, sobre la carretera que va hacia Cocoyoc en medio de 1500 personas.

Todos mirábamos expectantes en dirección a Cocoyoc y hacíamos cosas muy raras. Algunos dábamos brinquitos, otros se doblaban hasta alcanzar sus tobillos, otros movían sus brazos como si fueran molinos de viento.

El que me sonsacó para estar ahí me daba indicaciones:

- Tú ve a tu paso. Hay varias bajadas que invitan a ir más rápido. Si no has entrenado no lo hagas: te vas a quemar. Reserva tus fuerzas para las subidas. Recuerda que los últimos 1300 mts van de subida.

Yo estaba preguntándome qué putas hacía a punto de participar en una carrera de 10kms. La última vez que corrí esa distancia fue hace 15 años (y kilos).

Cantamos el himno nacional y aplaudimos. Yo estaba en el contingente verde (los de tiempo estimado de 60 a 69 mins). Sonó una trompeta y comenzamos a avanzar.

Un gordo nos saludaba desde una tarima.

- Es el presidente municipal de Cuautla – me dijeron.

- No le caería mal correr a él también – pensé mientras contemplaba su panza de buda.

Pronto el contingente se desperdigó por la carretera. El que me sonsacó me acompañó los primeros 500 metros.

- Llegando a la meta me regreso a buscarte y te acompaño hasta que llegues – me dijo.

Apresuró su paso y se perdió en medio de los cientos que estaban por delante mío.

Continué corriendo a mi paso de tortuga epiléptica (aprox. 10 kms/h). Me rebasaron chavas, niños, octogenarios, uno en una silla de ruedas y un caracol (esto último fue una exageración pero no me hubiera extrañado).

Al principio había varios cuautleños contemplándonos desde la orilla de la carretera. Algunos aplaudían y echaban porras.

En la cima de una leve pendiente me animé a mirar hacia atrás. Ví a un chingo por detrás de mí aún. Eso me animó aunque sabía que me rebasarían en los siguientes kilómetros.

Rebasé a un grupo de señoras. Una iba platicando mientras las otras asentían a jadeos. Les iba dando recomendaciones de dietas.

Un kilómetro despúes oí la alharaca de la que iba platicando. Ella y sus amigas me rebasaron.

- Shame on me – pensé.

Noté que parecían unas gráciles gacelas corriendo y yo –de acuerdo a los zangoloteos de mi propia sombra- parecía una lagartija a la que le acababan de arrancar las patas.

Pasamos frente a viveros. Los empleados de una gasolinería aprovechaban que estaba cerrada la carretera y que no tenían coches quá atender, para desayunar mientras nos veían correr.

Había varios de entre los corredores que agradecían las porras que se encontraban. Yo temía que si abría la boca para soltar un gracias me faltara el aliento. Iba muy concentrado en mantener mi paso.

En el km 4 encontré una mesa de Powerade y un chingo de vasos en el suelo. Desdeñé al que me ofrecía agua. No quería perder mi ritmo. El sol subía por el cielo a nuestras espaldas.

- ¿A qué horas funciona el aire acondicionado de esta pinche playera? – iba preguntándome.

Llegué al kilómetro 5, ya sobre Cocoyoc. Comenzaron otras porras de varios Cocoyoquitas. Algunos ofrecían bolsas con gajos de naranja. Alcancé al de la silla de ruedas que me había rebasado al principio. Comenzaba una subida. El dolor de mis pies y mis pantorrillas me recordó que normalmente esa era la distancia máxima que suelo hacer corriendo. Estaba ya fatigado.

Alcancé otra vez a la señora de las dietas. Ya no iba hablando tan animadamente. Ni corriendo. Iba trotando apenas.

Terminó la subida y en la pendiente de bajada el de la silla de ruedas me volvió a rebasar. Iba tendido. Resistí la tentación de treparme a su silla y continúe corriendo.

Sentí que mi pantorrila derecha se partía en dos. Era un dolor intenso, pero conocido. Tuve el siguiente diálogo interno en mi cabeza.

- Duele.
- ¿Para detenerte?
- No.
- Ignóralo y continúa.

Alcé la cabeza y me concentré en contemplar la cordillera del Tepozteco. Desde ese lado raramente la había visto. Mantuve mi paso como pude otros tres kilómetros.

Tenía frente a mí una pendiente pesada. Muchos la recorrían caminando. Yo subí corriendo. Sabía que la entrada a Oaxtepec no estaba lejos.
Quedaba a la vista la autopista. Pasamos debajo de ella y venía otra pendiente. La entrada al parque estaba a la vista. Muchos aplaudían. Sabía que la meta quedaba en el estadio. En la cima de un cerro que nunca había recorrido.

Entré al parque y comencé a subir. Muchos continuaban caminando, unos pocos corríamos. Al final de cada curva pensaba que ya había llegado y entonces veía que la subida continuaba. Me estaba quedando sin fuerzas en las piernas.

Había una señalización en el suelo. 9 kms indicaba.

- ¡Me lleva la chingada! – faltaba más de lo que creía.

Continué corriendo 200 mts más. Mi pantorrilla izquierda se partió en dos. Escuché un aullido. Salía de mi garganta.

Seguí caminando, alargando todo lo que podía mi zancada. Caminé así 100 mts. De pronto ví al que me sonsacó bajar corriendo.

- Orale. Sigue corriendo ya nomás faltan 300 mts –mintió.

Reanudé la carrera a su paso. Faltaban más de 300 mts. Pero los subí. En la cima esperaba ver la meta. Me llevé una desilusión al contemplar la jeta más grande que hay de Adolfo Lopez Mateos en una fuente.

- Hay que dar la vuelta a la fuente y entrar al estadio.

Aún faltaban 100 mts por recorrer.

- Los últimos hay que hacerlos lo más rápido que puedas.

Crucé la meta y de pronto todo el dolor, el calor, el cansancio y la deshidratación de la última hora se desvaneció... sólo un instante. Al siguiente regresó.

Mientras trastabillaba hacia una fila de los que íbamos llegando y esperaba que me dieran agua, una naranja, un plátano y mi medalla de participante el de adelante nos comentaba que esta era la octava ocasión que hacía esa carrera y que su primera vez habían participado 10000 corredores.

- Lástima de la falta de promoción – nos dijo.

Y pues ya. Terminé sin morirme la primera carrera de 10kms que hago con mi papá. Él fue el que me sonsacó.