sábado, agosto 29, 2009

Allá nos vemos, pues

Para más información, hagan click en la imagen.


pd. Estaría bueno que para una pŕoxima marcha atea, los organizadores se animaran a incluir entre las actividades, romper unas piñatas de cura pederasta, otra de cardenal encubridor, y ya que estamos en eso, una más de presidente chaparro. Las podemos rellenar de condones y de revires contra los pseudoargumentos de la existencia de diosito bimbo. Quien acumule más condones y revires se llevaría de premio extra una tanga autografiada por Serrano Limón.

sábado, agosto 22, 2009

Desde Revolcadero


Estoy con los pies metidos en el Pacífico... y uds. no.

pd. En este blog se reanudan actividades la próxima semana. Mientras voy a enterrar en la arena esa porquería portería de futbol.

martes, agosto 18, 2009

Nocturna de Guillermo del Toro y Chuck Hogan


La lupe es gran fan de las historias de vampiros. A mí también me gustan, mientras el vampiro en cuestión no sea un personaje que tenga la misma vida interior que la de protagonista de telenovela vespertina (como los vampiros de Anne Rice), o no sea un fulano con aspecto de haber sufrido un accidente en una fábrica de brillantina (como los vampiros de Stephanie Meyer). No es que me la pase exigiendo yo un gran apego al canón fijado por Stoker (que también tiene algunas deficiencias para mi gusto), pero sí considero una pésima idea que un vampiro ande brillando al sol mientras le baja los chones a su novia o que se convierta en rockstar para quitarse la aburrición de ser inmortal.

Cuando la lupe compró muy contenta el libro de Guillermo del Toro y Chuck Hogan, Nocturna, que es una historia de vampiros que acontece en Nueva York, contemplé el libro con grandes dudas de que yo fuera a leer su contenido. Días después me dije: “controlzape, no seas güey, lo escribió GUILLERMO DEL TORO, un señor que sabe contar historias y que ya ha abordado con éxito cómo darle de bofetadas a un vampiro, hay que ver qué ha escrito.”

Comencé a leer Nocturna el sábado pasado y en 7 sentadas la he terminado (leo lento, porque también voy reflexionando “esto yo lo hubiera contado así” y me pongo a comparar efectos, muchas veces con resultados desfavorables para su valedor). Y me he quedado con muchas ganas de leer lo que sigue.

[Si quieren llegar vírgenes a leer Nocturna dejen de leer esta bosta. Ahora.]

Nocturna comienza con una abuela rumana que le cuenta a su nieto, Abraham Setrakian, la leyenda de Josef Sardu. Cuando el niño crece y ya es un joven adulto, su familia tiene que abandonar su casa antes de que los apañen los nazis. Durante la huída se revela que Sardu es más que una leyenda.

El hilo narrativo se brinca hasta Nueva York, en la actualidad, cuando la torre de control del JFK pierde comunicación con un avión que recién ha aterrizado y que se preparaba a dejar la pista de aterrizaje para embarcar. Las primeras investigaciones de las autoridades aéreas revelan que todos los pasajeros del avión, excepto 4, están muertos. Como los tripulantes del barco que transportó al conde Drácula a Londres. Los más mensos dirán que eso es un plagio, pero yo digo que eso fue un gran homenaje a Stoker.

Durante la narración uno se va a encontrar más homenajes a Stoker, así como elementos de otras obras de Guillermo del Toro. Por ejemplo, el vampirismo que describen del Toro y Hogan se parece mucho al que vemos en Blade 2: más que pacto con el diablo, es una extrañísima condición médica que un vampiro Maestro o Amo contagia a sus víctimas. Pronto, todos los que iban en el vuelo se convierten en vampiros amenazando con hacerle lo mismo al resto del mundo. Más ejemplos: el aliado humano que ayuda al Amo a llegar en avión a Nueva York es un señor viejo, enfermo y millonario que desea alargar su vida a toda costa, como el personaje de Claudio Brook en Cronos; y la corretiza a los vampiros por las interioridades abandonadas de Nueva York tiene lugar en escenarios parecidos a los de Mimic. Asímismo, la banda de cazavampiros que se forma con dos epidemiólogos, un exterminador de ratas y un viejo que hace las veces de un Van Helsing-Whistler (sí, adivinaron: ese es el niño al que su abuela le contaba la leyenda de Josef Sardu para que se comiera la sopa), utiliza un armamento que los que vieron Blade 2 van a encontrar familiar.

Hacia el final del libro, uno de muchos elementos para abordar en los siguientes libros de la trilogía consiste en que la humanidad no está sola en esta batalla. Hay otros seis Vampiros Amos en el Nuevo y Viejo Mundos que no están contentos con el desgarriate que han ocasionado Sardu y su socio millonario.

Ya quiero leer las siguientes entregas (que, ni modo, se publicarán anualmente).

Ahora bien, ahí va la principal razón por la que Nocturna rifa y, según yo, hasta compone lo que Stoker escribió. Dios, en esta historia, igualito que en la vida real, sirve para una chingada. Eso se nota en varias partes de la historia. Por ejemplo, una señora, muy devota, para defenderse de una vampira, le echa agua bendita con nulos efectos. Hay otra parte en la que Guillermo del Toro y Chuck Hogan dejan más clara la inutilidad de diosito bimbo: a lo largo del libro, como contrapunto para cambiar el ritmo de la historia, hay interludios en los que se narra cómo fue que Abraham Setrakian se convirtió en un Van Helsing-Whistler. Uno de esos interludios describe un encuentro entre Abraham Setrakian y Sardu el vampiro, cuando el primero estaba recluido en Treblinka durante la II Guerra Mundial y el segundo se cenaba a los prisioneros más enfermos durante las noches. El encuentro no fue favorable para Setrakian, al que Sardu le fractura las manos, lo que en Treblinka equivalía a decir: “si no eres útil, muérete”. Después del encuentro Setrakian es llevado por los oficiales nazis al borde de una fosa donde incineraban a los prisioneros después de dispararles en la choya. Setrakian se da cuenta que toda su fe en dios no había servido para nada y se resigna a sufrir el destino que Sardu le había deparado. Entonces, hay un amotinamiento de los prisioneros del campo, y manos anónimas de otros prisioneros salvan a Setrakian y lo ayudan a escapar del campo. Setrakian comprende entonces que dios lo había abandonado, pero no la humanidad, y decide dedicar el resto de su vida a cazar a Sardu.

Échenle un ojo. Si les gusta la buena narrativa de vampiros, Nocturna es un libro que recomiendo mucho que lean.

jueves, agosto 13, 2009

Un perro ofuscado no equivale a invasión de fantasmas en la casa

Hace algunos días, una señora, asistente a una reunión, se levantó y nos anunció a todos los demás:

- Se metió una presencia en mi casa.

No se trataba de su marido, ni de sus hijos, que son los que más entran y salen de la casa mentada. Tampoco se refería a sus mascotas, ni al señor plomero, ni al señor gasero, ni a la pareja en turno de su hija.

A continuación, describió el episodio. Dijo que ella estaba en su casa y que de manera súbita, el perro comenzó a ladrar, frenético, hacia un rincón vacío de la estancia. Dijo también que en ese momento sintió un escalofrío. La interpretación que ella le dió a esos dos acontecimientos -perro ladrando sin motivo aparente + escalofrío- fue la siguiente: el “remanente espiritual de un pariente”, recién muerto, fue a cobrarle un dinero que le había prestado meses antes. Ella se defendió con su biblia, echando rezos y oraciones.

La mayoría de los reunidos, católicos y supersticiosos, dieron por buena la interpretación magufa de la señora y procedieron a intercambiar consejos. La reunión se convirtió en una convención de exorcistas.

Yo estuve a punto de intervenir con el revire más a la mano para estos casos: que la interpretación fantasmal que le estaban dando a los acontecimientos no era la única; el perro, (ya en el umbral de la senilidad canina) podría estar ladrando hasta por un pedo atorado; el escalofrío de la señora, podría ser un síntoma de los achaques al que tiene sometido su cuerpo torturado y descuidado (tiene diabetes, obesidad y problemas circulatorios graves).

No obstante me quedé callado. Primero, porque ya aprendí a gastar saliva sólo con las personas que están dispuestas a escuchar, y las que tenía yo enfrente, no eran de esas. Segundo, porque me quedé contemplando mi abismal ignorancia sobre percepción canina. Es decir, tengo muy claro los mecanismos que tuercen la percepción de una persona hasta el punto de hacerle ver algo que no está ahí (¿se acuerdan del Dragón Mirón y de las espirales de colores “diferentes”?) ¿pero que hay con la percepción de un perro? ¿sería cierto que el olfato y oído de un perro pueden ser tan agudos al grado de que son detectores de fenómenos paranormales que se nos escapan a nosotros, atolondrados humanos?

¡Al Skeptic Dictionary! me dije para ver qué material hay sobre los asombrosos poderes sobrenaturales de los perros.

Sucede que hay un mito popular entre los dueños de perros que además son creyentes de fenómenos paranormales. El más común consiste en que un perro puede percibir cuando su dueño, a kilómetros de distancia, se está preparando para regresar a casa. El caso más famoso es el de Jaytee, un terrier que vivía con su dueña, Pam Smart y los padres de ella, los señores Smart quienes, sin hacerle honor al apellido, observaron que el perro corría a asomarse a la ventana cada vez que Pam se disponía a regresar a su casa. Parapsicólogos examinaron al perro y declararon que tenía habilidades psíquicas genuinas. Esa conclusión se echó por tierra cuando Richard Wiseman y Matthew Smith, hicieron una prueba controlada del comportamiento del perro. Sincronizaron relojes, pusieron video cámaras y se sentaron a ver qué hacían la dueña y su perro cuando estaban separados. Observaron que el perro no hacía lo que los Smarts y los parapsicólogos afirmaban. Lo que ocurría es que el perro iba a asomarse a la ventana, cada que se le pegaba la gana, lo cual era muy frecuente, y de todas las ocasiones en las que se asomó sólo una coincidió con el momento en que su dueña se estaba preparando para regresar a casa. Y esa ocasión se descartó porque también coincidió con la llegada de un carro que se estaba estacionando fuera del domicilio.

- ¡Ah controlzape! -quizá revire un dueño de perro. - Es que los perros perciben la mala vibra, y las energías negativas y hasta cuando viene un temblor.

Bueno, en mi experiencia eso no es cierto. Como sismógrafos los chuchos son muy irregulares: hasta ahora ninguna jauría aulladora ha servido para predecir correctamente terremotos. Y tampoco son muy buenos para percibir “energías negativas”. Si uds se acercan a su perro y le dicen, con ese tono de voz que imita a un retrasado mental: “Hola perro bonito, como estás, te he extrañado mucho, muak”, el perro se va a poner contento, va a menear la cola, los va a olisquear y se va a dejar apapachar. Y si uds le dicen, con la misma voz de retraso mental: “Pinche perro de mis tompiates, ya vienes a babearme las manos, ya me tienes hasta la madre”, el perro -y por eso son chidos los perros- también se va a acercar a ustedes meneando la cola, para olisquearlos y dejarse apapachar. Lo que demuestra que a su perro nomás les da gusto verlos, tanto si uds son unos execrables hijos de la chingada, como si son candidatos al premio Nobel de la paz.

Conclusión: el perro de la señora quién sabe porqué estaba ladrando, pero yo apuesto por mi explicación pedo-perruno-atorado, y no por la de visita-supernatural-recién-muerta que propuso su dueña turulata.

martes, agosto 11, 2009

Reflexiones piteras sobre el anumerismo de una niña de 13 años

Hace un mes que ví a mi hija, me dió una noticia horrible.

- Papá, me fuí a extraordinario de matemáticas - dijo.

Yo, como padre escéptico y fatalista, me he imaginado haciendo frente a todo tipo de noticias funestas de mi hija adolescente, como por ejemplo “papá, estoy embarazada” o “papá, acabo de tirar a un cristiano de cabeza a un pozo”. Su anumerismo, no obstante, me tomó por sorpresa.

Quién sea lector constante de este blog, sabe que considero que este sería un mundo mejor si en la escuela se le pusiera más énfasis a matemáticas que a las esdrújulas, a los brincos sobrenaturales de Juan Escutia o a la corretiza que le pegaron los aztecas a Hernán Cortés. Opino, igual que John Allen Paulos, que el analfabetismo matemático (anumerismo) es peor obstáculo para comprender la realidad que no saber dónde va el acento de una palabra, y además es garantía de incapacidad para abordar la ciencia, aún a niveles básicos.

Se me pasó la alteración inicial, reflexioné, y me dije que esa condición de anumerismo no es una que tenga que ser permanente, y que Constanza ya ha dado muestras de sobreponer su razón a la tontería que la rodea. Además buena parte de la culpa la tengo yo por ausentarme muchos meses y no estar al pendiente de las broncas que pudiera tener en la escuela.

La parte burocrática ya la había resuelto la mamá de mi hija: regañarla, comprender que Constanza ignora a quien le grite, ir a la escuela para reunirse con el profe de mate y conseguir bibliografía para estudiar. A mí me tocaba sentarme con Constanza los pocos días que la puedo ver y hacer que aprendiera en un mes lo que no había aprendido en un año.

Abrí su libro de “Ejercicios de matemáticas para 1er año de secundaria”, lo miré y me fuí de espaldas al darme cuenta que buena parte del material consistía en temas que, según recuerdo, los de mi generación ya dominaban (o debían dominar) en primaria. La regresión no nada más sirvió para ponerme a meditar sobre la decadencia de la educación en México, sino que también me permitió recordar que yo era muy malo en matemáticas hasta que les hallé “el gusto” cuando ya estaba estudiando para ser ingeniero computito. Me acordé que muchos cursos de mate los sufrí, por carecer de las habilidades que se supone que tenía que haber adquirido en los cursos previos. Eso se me quitó un día (falso: fue en unas vacaciones de verano), en que decidí sentarme a resolver todos los ejercicios que tenía el Leilthold y el Zill. Cuando me atoraba haciendo álgebra, recurría al Baldor y así, cuando llegué a Ecuaciones Diferenciales no tenía las lagunas que les afectaban a la mayoría de mis compañeros y pude enterarme de qué se trataba la materia.

Decidí que Constanza no tenía porqué pasar lo que le resta de secundaria, sus años de prepa y los primeros semestres de la carrera que escoja, sufriendo matemáticas y se lo dije. Le dije también que no me interesa que resuelva la conjentura de Goldbach, ni que reescriba los Principia Mathematica, ni que sea Gauss con vagina; pero que sí me interesa que cuando esté en clase de matemáticas sepa lo que está ocurriendo. Estuvo de acuerdo y le dije que le iba a ayudar.

El último mes, cuando nos hemos visto, la he tenido resolviendo divisiones largas, operaciones con fracciones, problemas de proporcionalidad y ecuaciones de primer grado. Me enteré que no tenía idea de que existieran los números negativos y se los enseñé. Hemos hecho un buen número de ejercicios, he detectado muchas deficiencias y he tratado de quitárselas, mediante puro trabajo y solución de ejercicios. Lo he conseguido parcialmente y espero que le vaya bien en su examen. Aunque para ser sincero no me interesa mucho el resultado de su examen (las calificaciones caen por su propio peso cuando sabes qué estás haciendo y en la mayoría de los casos he visto que no sirven de nada: muchos de mis coetáneos de puro 10 se quedan mirando a lontananza cuando hablo sobre las probabilidades de sacarse un premio en el melate), pero sí sé que estos pasos que hemos dado son los primeros, de un esfuerzo que planeo mantener, en la dirección correcta: quitarle lo anumérico a mi hija.

pd. Uno de los primeros ejercicios que venían en el libro consistía en resolver el 10mo término de una serie. Los primeros términos son estos:

1, 8, 27, 64....

Mientras Constanza resolvía esto, decidí hacer un experimento. Fuí con mi papá, le enseñé el problema y respondió: 1000. Fuí con una pareja de visita en casa de mis papás, les enseñé el problema y respondieron: “No le entiendo a la pregunta.”

Les ayudé un poco, describiéndoles la operación a resolver:

- Cada término está elevado al cubo. ¿Cuánto es 10 por 10 por 10? - dije.

- ¿100? - dijeron.

Comprendí que el anumerismo de ese par (quienes también son retesupersticiosos y evidencias vivientes de que ambas cosas van relacionadas) quizá no tenga remedio, pero el de mi hija sí.

sábado, agosto 08, 2009

Adición a la escepticoteca


Gracias lupe. Las evidencias de que fue buena idea tartamudear "sí" hace un año, rifan.

pd. Ahora nomás necesito 780 minutos libres.

jueves, agosto 06, 2009

La avenida de la ciudad de México...

...no es Insurgentes. Tampoco es Paseo de la Reforma.

Si quieren saber cúal es, hagan click en la imagen de abajo.



Sus comentarios son muy bienvenidos.

lunes, agosto 03, 2009

La esposa del gobernador de Colima, el chamán y "sanaciones del alma" a 16 mil varos

Hagamos un ejercicio mental, amigos y vecinos. No va a ser bonito, pero va a ser muy iluminador.

Nota: A todos aquellos que estén convencidos del disparate sin evidencia de que uno atrae lo que piensa, les sugiero que dejen de leer. Y que de paso se tiren de cabeza a un pozo pues nomás están estorbando.

Imaginen, avezados lectores, que se han reproducido (los que ya son padres nomás volteen a ver a sus hijos). Ahora imaginen que a sus vástagos les diagnostican cáncer. Uno bastante agresivo, de esos que los dejan dudando sobre el pronóstico y que además requiere de tratamiento igual de agresivo.

Enfrentados a ese trance, imaginen la impotencia y la desesperación ante la enfermedad de su chamaco(a). Más allá de informarse del tratamiento y de las alternativas, y de seguir las indicaciones de los oncólogos, poco es lo que pueden hacer. Ante los efectos secundarios evidentes de las sesiones de quimioterapia, quizá lleguen a dudar de estar haciendo lo correcto. Si alguien llega a decirles que el conocido de un conocido sabe de alguien que fue con un chamán, curandero, médico cuántico, o con la chingada virgen de Guadalupe, y que recibió sobadas, limpias, agüitas "programadas", o visiones celestiales que lo curaron, quizá piensen:

"¿Porqué no probar esto también? ¿Qué daño puede hacer?"

En este punto, sería responsabilidad nomás suya, si van a perder el tiempo y dinero llevando a su hijo(a) con algún charlatán de esos. Algunos de los que intenten ese tipo de "medicina alternativa" (que de medicina no tiene nada) quizá lo lamenten después si, esperanzados, suspenden todo el tratamiento oncológico que llevaban. Por cada historia de "éxito" que me puedan contar sobre curanderos, chamanes y médicos cuánticos que curan cáncer, yo me sé al menos otra que terminó en tragedia (esto que digo no es un hombre de heno, es en serio).

Si son padres y escépticos, como su valedor, quizá digan ante un escenario de hijo-enfermo-de-cáncer: "no sé cómo reaccionaría ante algo así, y espero no tener que averiguarlo jamás, pero procuraría usar ciencia y no superstición para salvar la vida de mi hijo". Quizá también estén de acuerdo en que si hacen a un lado la oncología por la pseudociencia y la charlatanería, la única esperanza de curación de su hijo consistiría en una remisión espontánea.

Ahora imaginen que a media ordalía del tratamiento agresivo, quien llega a proponerles que vayan a ver a un chamán no es un conocido, o un familiar turulato, sino la mísmisima titular del DIF estatal de Colima.

Paren el ejercicio mental, lo que sigue no es imaginado, sí ocurrió.

De acuerdo a
esta nota de La Jornada, la lic. Idalia González Pimentel de Cavazos, presidenta del DIF colimense y esposa del gober de esa entidad, llevó a unos niños enfermos de cáncer a recibir "un tratamiento médico alternativo" con el "médico maya" Arsenio España Dzul, oriundo de Quintana Roo, por recomendación de Carlos Valdez Ramirez, director del periódico local El Noticiero.

De esa noticia nos enteramos gracias a la "perversidad y mala fe" que le tienen a la lic Idalia González Pimentel. la lideresa de los trabajadores de la Secretaría de Salud y el director de otro medio local.

A la hora de
revirar las reclamaciones que le hicieron, la lic, González Pimentel dijo que el que trató a los niños "no era un chamán, ni brujo, sino un médico maya, quien maneja energía buscando la sanación del alma, nunca la física". Adicionalmente alega que por eso mismo los padres de los niños no han hecho que estos abandonen su quimioterapia.

Menos mal. Lo que sí está del nabo es que el DIF colimense haya tenido que soltar 200,000 pesos por el "tratamiento alternativo" de 12 niños a los que no trató gratis el médico maya. Es decir, que para que un niño con cáncer, le "sanen el alma" hay que soltar 16,666 pesos. O en otras palabras hay que gastar 16,666 pesos para que a uno le curen algo que no existe. Con esas cantidades de dinero, hubiera alcanzado para llevar a los niños a nadar entre delfines y apuesto que lo hubieran disfrutado más que cualquier magufería que hubiera podido decirles y hacerles el médico maya Arsenio España Dzul.

Aparentemente el título de licenciatura de Idalia González Pimentel no bastó para que aprendiera que la civilización maya no es una que se haya distinguido por sus aportes a las ciencias médicas. Tampoco bastó para que supiera que el alma es un constructo ficticio proveniente de épocas en las que para explicar las cosas la gente usaba la primera tarugada que se le ocurría; método que sólo los despistados siguen hoy en día.

Ahora bien ¿quién es el mentado médico maya, Arsenio España Dzul?

Si uno googlea el nombre de Arsenio España Dzul, se va a a encontrar en los primeros resultados con un
foro donde se reproduce una entrevista que le realizaron, una nota que dice que durante la contigencia nacional de influenza su consulta, cerrada, afectó la economía del poblado donde vive y un post de Magonia que lo vincula con la práctica de la cirugía psíquica, un fraude consistente en que el curandero hace como si extirpara un tumor a mano desnuda, cuando en realidad nomás está sacándose de la manga (literalmente) unas mollejitas sanguinolentas de pollo.

No conozco a Arsenio España Dzul, pero con los pocos datos que hallé aventuro que, como muchos de su calaña, se opone a divulgar a la comunidad científica sus asombrosos poderes y conocimientos arcanos por la sencilla razón de que sabe que no soportarían una prueba controlada.

Lo que sí puedo asegurar es que en esta historia, la más mensa es la lic. Idalia por estar soltando $200,000, que no son suyos, a un charlatán, en nombre de las buenas intenciones y de una caridad muy torcida.

A continuación pongo una foto de la titular del DIF colimense para que la reconozcan si se les acerca llevando de la mano a un “médico maya” para que les “sane el alma”.


Conclusión: Las buenas intenciones no lo son si no van acompañadas de un mínimo de pensamiento crítico.