jueves, octubre 22, 2009

Insomnio y epilepsia

Esta semana en Recolectivo escribí una ficción donde hago un revoltijo con un episodio preparatoriano y mi reciente epilepsia.

Click en la imagen para leer.

martes, octubre 20, 2009

La última sobre la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y nos vamos

Primero, una admisión de que la he cagoteado.

¿En qué fue que la cagoteé? No fue a la hora de abrir la cuenta en blogger como algunos me han dicho. Fue en esto:
[Del dinero que recibe la CLyF del gobierno] ... de esos miles de millones de los que todos se espantan, una fracción (aprox una tercera parte) sirve para pagar nóminas y jubilaciones, y otra va para comprar electricidad (con la que estoy escribiendo estas líneas) y otra va para darle mantenimiento a la red de distribución y pagar gastos operativos.
En específico, me equivoqué en la parte que dice que aprox una tercera parte de lo que recibía la CLyF anualmente se iba en nóminas y jubilaciones. Eso está mal. ¿Qué porqué digo que está mal? Porque en nóminas y jubilaciones la CLyF gastaba aproximadamente 7,000 millones. Multiplíquese eso por 2.5 y llegarán a la cifra que la SHCP va a destinar para pagar los 2 años y medio, en promedio, de regalo que le va a dar a los trabajadores.

Ahora bien, qué ¿representa eso? Eso es aproximadamente 1/3 de la venta anual que facturaba la CLyF (que rondaba un poco más de los 21,000 millones).

¿En qué consiste el deficit que en los comentarios alguien se negaba a ver con una ecuación mal planteada sobre utilidad neta? Pues en lo siguiente. A la CLyF el gobierno federal le daba aprox 40,000 millones y aquella facturaba un poco más de 21,000 millones. Parte del déficit (que se obtiene con la siguiente resta: inversión menos facturación), ya expliqué, se debía a que el kilowatt se vendía más barato que a lo que la compañía lo compra y que esa política de comercialización de electricidad, la dicta la SHCP.

Hay otras causas del déficit que no abordé y que la CFE tendrá que enfrentar (y dudo que lo haga mejor que la CLyF con los mismos recursos). Una de esas causas, la más importante después de malbaratar la electricidad por decreto, es la siguiente: en la zona central del país, sobre todo en el valle de México, se pierde más electricidad por robo que en ninguna otra parte del país. Hay más ambulantaje, más asentamientos irregulares y más instituciones y empresas que consumen un chingo de electricidad y no la pagan (si uds leyeron a algún columnista del Reforma que aplaudía la liquidación de la CLyF tengan en cuenta que esa columna se imprimió usando prensas que funcionan con electricidad que el periódico no pagó),

Bueno, fue en eso donde la cagotié. Pero lo mío no se compara a decir que la utilidad neta de la CLyF se obtiene sumando la inversión a lo facturado y restando los gastos.

Segundo, algunas reflexiones sobre este conflicto y respuesta a algunos comentarios

I

Esta reflexión se parece a una que oí ayer en Primer Plano

El jueves pasado, para desconcierto y asombro de algunos, el SME consiguió convocar a un buen número de personas que representaban distintas agrupaciones que (al menos el jueves pasado) simpatizaban con su causa. Hubo universitarios, hubo políticos y hubo trabajadores de otros sindicatos además de los propios electricistas súbitamente desempleados y sus familias.

Hasta AMLO y sus fans se coĺaron a la marcha.

¿Eso qué quiere decir? ¿Que la izquierda mexicana se ha vuelto conservadora y que defiende al statu quo del sindicalismo para que este continúe? ¿Y que la derecha, representada en este conflicto por el gobierno de Felipe Calderón, se ha vuelto progresista y revolucionaria en contra de la corrupción y la burocracia de los gremios sindicalizados del país?

En tres años vamos a saberlo. Pero si tuviera que apostar ahora, diría que no.

II

Me preguntan sí veo a los 10,000 exCLyF que recontratará la CFE como evidencia de que la CLyF tenía a 30000 trabajadores contemplándose el ombligo en lo que llegaba el día de cobrar su nómina.

La respuesta es no.

Sé que la subdirección de cobranza, cuyas operaciones son las únicas que la mayoría de los usuaros sufría y conocía, tenía aproximadamente a 5000 en su personal. Algunos de esos si eran unos huevones profesionales. Va un caso de ejemplo. Sé de un señor cuyo único trabajo era anotar en un papelito qué números estaban indicando las manecillas de algunas decenas de medidores y tenía TODO un mes para efectuar ese trabajo. Y para acabarla de amolar, lo hacía mal.

De esos sí sobraban. Pero sin un análisis de productividad por empleado no puedo decir si eran 30,000 los que sobraban o nomás la mitad, o una cuarta parte, diga lo que diga la CFE.

III

Algunos me preguntan cómo veo el futuro. Sin atribuirme los poderes paranormales del brujo mayor, yo lo veo ominoso.

A corto plazo, hay un montón de familias de electricistas en activo cuyo principal ingreso desapareció. Los que esperaban cobrar la quincena pasada se la pelaron. Como todo mundo, han de hacer frente a gastos de comida, renta, medicinas, colegiaturas, transporte, gas, etc. Yo creo que a medida que transcurran los días y se acerque el fin de mes vamos a ver colas crecientes de exCLyF aceptando la indemización del gobierno, porque los discursos de Martín Esparza no le dan de comer a nadie.

También creo que las medidas como declarar inconstitucional el decreto así como los amparos colectivos e individuales nomás van a generar más papel que resultados. Me daría gusto ver que me equivoco.

IV

También me preguntan qué opino del sindicalismo.

Pues si nomás me quedara con opiniones como la de Denise Dresser en su artículo de 25 razones por las que la izquierda mexicana no debe apoyar a Martín Esparza, vería a los sindicatos como una desgracia.

Sin embargo, a diferencia de varios yo no me quedo ni encandilado ni enceguecido por los textos de la Dresser y veo muy claro un agujerote en su discurso y en el de muchos que apoyan la liquidación de la CLyF.

El sindicalismo, es por el momento, el único experimento social que ha funcionado para que los derechos de los trabajadores sean puestos sobre la mesa de negociaciones. Para mí ese es un aspecto que no hay que descuidar. Es cierto que Martín Esparza es un bandido, es cierto que el SME propiciaba la burocracia, el tortuguismo y un montón más de deficiencias en la CLyF. Y también es cierto que a los sindicatos de este y otros gremios parece que los dirigen puros mafiosos. Pero también es cierto que a lo largo de décadas el SME consiguió buenas prestaciones laborales para los que sí chambeaban. Desde mi punto de vista, todos los defectos sumados de un sindicato, no pesan más que los beneficios que consigue a los trabajadores de un gremio.

Ojo, botarates. Con eso no quiero decir que haya que ignorar la corrupción ni las rapacerías que cometan los dirigentes de un sindicato. Hay quien proponía que los propios trabajadores se conviertan en policía de sus dirigentes y de sus colegas, lo cual se me hace "muy cívico" pero muy impŕactico. Los trabajadores están muy ocupados haciendo su chamba (que a fin de cuentas es el único activo que defiende el sindicato) como para que además tengan que hacer de vigilantes e inspectores fiables y eficientes.

Pero con todo y lo taruga que me parezca esa medida "civica" aún sería mejor que la solución del gobierno de Felipe Calderón. Desaparecer la fuente de trabajo para desaparecer al sindicato.

V

El viernes, Felipe Calderón, a gritos (que es la manera en la que los que se quedan sin argumentos defienden sus necedades), alegaba que "la CLyF era un obstáculo para el crecimiento".

Todos los presentes desperdiciaron una oportunidad de oro. La de preguntarle lo siguiente:

"Oiga sr. Presidente, sin la CLyF impidiendo el crecimiento, ¿ud como cuántos centimetros considera que podrá ganar?

sábado, octubre 17, 2009

La escepticoteca crece

Próximamente dos reseñas, dos. Los dos libros son escritos por astrónomos y divulgadores a quienes admiro mucho. El libro de Phil Plait trata sobre ruina y destrucción a escalas cósmicas y el otro contiene las transcripciones de conferencias que Carl Sagan ofreció en 1985, en el centenario de otra serie de conferencias llamadas Gilford Lectures (las Gilford Lectures son unas conferencias que datan del siglo XIX y cuyo propósito es divulgar y discutir sobre un tema que a mí me suena a tarugada: teología natural). La única razón que veo por la que Sagan participó, es porque a él le gustaba ver más las relaciones que las diferencias entre ciencia y religión.

pd. A ver si los de la CFE no la cagoteen apretando un botón por otro y me dejan a oscuras a media lectura.

jueves, octubre 15, 2009

Más Chapultepec

Hoy en nolecuentes visitamos otros rincones poco explorados de la 1era Sección de Chapultepec.

Click en la imagen para leer.

miércoles, octubre 14, 2009

Información sobre la Compañía de Luz y Fuerza del Centro

De los comentarios de la bosta previa he visto que hay algunos que saben tanto de la Compañía de Luz como yo de repostería eslava del siglo XIII, es decir, no mucho. Y lo poco que saben proviene de las excusas que dió el gobierno federal para liquidar a la compañía.

Ahí les van unos datos para que no vayan por la vida con información tan penosamente equivocada:

1. La generación de electricidad de la Compañía de Luz Eléctrica sólo alcanza para cubrir 3%, repito tres por ciento, de la demanda del centro del país.

2. ¿Cómo le hace la CLyF para cubrir el 97% restante? Muy fácil, la compra. ¿Con qué dinero? Con el que le da el Gobierno Federal. Es decir que de esos miles de millones de los que todos se espantan, una fracción (aprox una tercera parte) sirve para pagar nóminas y jubilaciones, y otra va para comprar electricidad (con la que estoy escribiendo estas líneas) y otra va para darle mantenimiento a la red de distribución y pagar gastos operativos.

3. ¿A qué tanto compra la electricidad la CLyF? Más o menos a 1 peso, 1 (la tarifa depende del momento de la compra, por ejemplo en horas de alta demanda sale más cara). ¿A cuánto la vende? Depende del consumo, a 75 Kw/h se vende a sesenta y seis centavos. Esa información todavía la pueden verificar acá (apúrense antes de que algún listillo de gobernación se entere que dejó viva una página de la CLyF y ponga ahí una liga al Diario Oficial).

4. ¿Quién pone las tarifas? No las pone la CLyF. Su chamba es llevar electricidad a hogares e industria y cobrarla con malos modos. Esas tarifas las determina la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y se publican en el Diario Oficial de la Federación.

5. ¿Qué ocurre si la electricidad se compra cara y se vende barato? Adivinaron, se crea un deficit. ¿De quién es culpa? Pues del que pone las tarifas y del que dice que va a subsidiar la parte que no se cubrió con la venta. Para que se entretengan no les voy a decir quiénes son los responsables, pero les voy a dar una pista para que no les estalle la cabeza: no es la CLyF ni su sindicato.

6. ¿Porqué la CLyF no contruyó más plantas generadoras y dejaba de comprar la electricidad? Sencillo. El gobierno federal no tiene con qué pagar esa construcción que supera con mucho lo que le dan a la CLyF. Cuestan tanto que el gobierno debe pedir a privados que le entren a financiar la obra. Ese esquema de inversión privada en obra pública (PIDEREGAS se llama) es lo que hace que tanto la CFE como la CLyF tengan que pagar por la electricidad que venden.

Ahora bien, con esta información ¿qué beneficios obtiene el sector eléctrico y la economía de la nación, sin la CLyF? La respuesta es ninguno.

La electricidad (ahora vía CFE) para satisfacer la demanda en el centro del país va a seguir costándole lo mismo al gobierno federal. Si quita el subsidio para eliminar el déficit, que repito no provocaron ni la CLyF ni su sindicato, adivinen quién lo va a pagar. Todos nosotros. ¿Está bien eso? Eso depende, si eres de los que quiere que el gobierno pague todo lo que consumes no te va a parecer bien, si eres de los que votaron por Felipe Calderón encandilado por sus promesas de que la gasolina ni el gas ni la electricidad iban a subir, quizá tampoco te parezca buena medida, si eres como yo que opina que las cosas hay que pagarlas a lo que cuestan pues a lo mejor dices "pinche recibo ya llegó más caro pero hay que pagarlo".

pd1. Una de las cosas más contradictorias del decreto de liquidación es la siguiente ¿si en la CLyF eran tan huevones porque la Secretaría de Hacienda les va a soltar en promedio el equivalente a 2 años y medio de sueldo como premio si van corriendo que los indemnicen? Misterio que ya no suena a tal, cuando uno ve la infraestructura de fibra óptica de la CLyF.

pd2. Algunos despistados me preguntan que de qué privilegios gozan los trabajadores de Luz y Fuerza. Bueno, esas prestaciones laborales superiores a la media del trabajador industrial nacional no se lograron solas. Son de décadas, como el sindicato y la compañía. Si ud, avezado lector, no goza de prestaciones similares (ojo, cuando escribo prestaciones laborales estoy diciendo "prestaciones laborales" no "permiso para huevonear" como muchos imbéciles lo entienden), es porque quizá esté muy conforme con un sueldo quincenal, cero aguinaldo y ahorro, una raquítica cuota al seguro social y que le mangoneen su dinero de la AFORE. Si está ud treintón quizá esas cosas no le preocupen, pero cuando cumpla sesenta y cinco años quizá le caiga el veinte de que lo que está recibiendo a cambio de unas 3 o 4 décadas de chamba en las condiciones actuales es una baba de perico. En ese caso tiene de dos sopas. Hacerle como propone un anónimo jocoso en la bosta previa: mirarse al espejo y decir "ay, la vida que injusta es" y esperar a que lleguen sus hijos o un amigo con lana a salvarlo de la miseria. O puede exigir sus derechos ahora. (Si uds ven más opciones ahí están los comentarios).

domingo, octubre 11, 2009

Adios a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro


En mis mocedades si alguien me preguntaba ¿tu papá, a qué se dedica? yo respondía lacónico pero preciso.

- Es uno de los que se encarga de que no te partas la madre con una pared durante la noche, que encienda tu computadora para bajar pornografía y que puedas sacar una chela fría del refrigerador.

Los más brutos (mayoría entonces como ahora) pensaban que mi papá fabricaba focos, refrigeradores y que era webmaster de Hustler.com. Los más despiertos entendían que trabajaba en la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

Mi papá, aunque ya tiene algunos años que dejó de trabajar en la compañía, se puso tristón por su desaparición, sin embargo no pierde el sentido del humor. Hoy en la mañana que hablé con él después de leer el decreto gubernamental de liquidación mandar a la chingada el lugar donde trabajó por más de 30 años, para preguntarle sus impresiones sobre el asunto, lo primero que me dijo fue lo siguiente:

- Les he comprado a tí, a tu mamá y a tus hermanos calabazas para que salgan a pedir calaverita. Procuren pedir dinero en vez de dulces.

Mi mamá, quien yo creo que se irá a la tumba como simpatizante acérrima de Lopez Obrador, me echó la culpa de lo que pasaba.

- Ya ves, si hubieras votado por el peje no estaríamos en estos predicamentos. Ahora cuida tu chamba porque quién sabe qué vaya a pasar.

Mi mamá es la que hace las proyecciones exageradas y fatalistas en la familia, si las aficiones se heredan apostaría que de ella heredé la mía de contemplar decadencia, ruina, muerte y destrucción. Sus comentarios ominosos sobre el futuro hicieron que me acordara de los años en los que vivía con la perspectiva de lo que le ocurriría a la familia si mi papá se saliera de la carretera México-Cuernavaca en la Pera por ir medio dormido después de cumplir larguísimos turnos en una de las chambas más canijas, pero también más interesantes de la compañía: Ingeniero de Operación del CoC.

El CoC (ahórrenme los albures en inglés, ya me los sé), es un búnker que está detrás del edificio que todo mundo conoce en el cruce de Melchor Ocampo y Marina Nacional. Cuando visitaba a mi papá en su chamba me apersonaba en la entrada del búnker, una voz de un vigilante me preguntaba por un interfon cuál era mi asunto, yo decía que venía a ver al ingeniero Coronado, pasaba una identificación por una rendija diminuta y esperaba a que el ingeniero Coronado le dijera al vigilante que el joven caguengue a la entrada no era un terrorista cargando una bomba sino su hijo. Se abrían unas puertas enormes, yo entraba, esperaba que se cerraran para que se abrieran otras y entraba al patio.

En el patio uno de los vigilantes (nunca supe cuántos había por turno) me daba un gafete de visitante a cambio de mi identificación y me señalaba el camino. Cruzaba el patio, entraba a la recepción del edificio, vacía, enorme y setentera y luego apretaba un botoncito de otra puerta, pesada, grande e inaccesible hasta que alguien en el interior venía a abrir. Entonces, entraba a una sala que era como combinación de torre de control de aeropuerto internacional y control de misión Apollo en Houston.

En una pared estaba un mapa de la república, con foquitos y etiquetas y una escalera corrediza para cambiar las etiquetas. Del cielo raso, muy alto, había paneles colgantes muy útiles para detectar cuando temblaba. Frente al mapa-pared había un semicírculo de terminales, añejas y poderosas en cuyas pantallas había unos diagramas de interpretación hermética que a cada rato cambiaban de aspecto. Eran parte de la complejísima red de distribución del centro del país. Por los dedos de los que las operaban pasaban hasta gigawatts por turno. Se me figuraban versiones modernas de Zeus aventando rayos. Era uno de los centros neurálgicos de la compañía. Si alguien quiere apagar la capital del país, ese es lugar al que hay que acudir. Todo el tiempo estaba atendido por un grupo de ingenieros como mi papá, con mucho colmillo y con el estómago acostumbrado a tomar decisiones operativas de las que dependían que uds, lectores avezados, si están por estas latitudes puedan leer estas líneas, puedan prender un foco, puedan conectar una máquina de diálisis para que los mantenga vivos, puedan leer un libro durante la noche, puedan encender sus arbolitos de navidad, puedan conectarse a internet, puedan ver sus películas (piratas o rentadas), puedan contemplar el final de ER, puedan sacar dinero del cajero, puedan cargar sus reproductores para oir música o sus celulares para mantenerse comunicados y puedan hacer todas las cosas que hacen que requieren electricidad.

En otra de las paredes del CoC estaba escrita, en letras de bronce, la misión de la compañía, que mi papá cumplió con gran capacidad, en distintas áreas operativas (el CoC, aunque impresionante, nomás fue una) durante más de 30 años, un tiempo como sindicalizado y otro tiempo como empleado de confianza. La parte de la misión que quiero resaltar dice así:
Proporcionar el servicio público de energía eléctrica en la zona central del país, en condiciones adecuadas de cantidad, calidad, oportunidad y precio.
Desde la madrugada del domingo (mientras algunos saboreaban los ecos de los goles de la selección) quien quiera pasar al CoC, además de hacer lo que ya he descrito, debe pasar por unas bardas de metal muy altas que pusieron en las calles y enfrentarse a unas decenas de policías y militares acuartelados en camiones (vean la foto que acompaña esta bosta, el CoC es el edificio color beige). El gobierno de Felipe Calderon, dice que eso es parte de una medida "díficil pero necesaria" ante los embates de la crisis económica mundial que tienen a México, no con un catarrito sino con una neumonía de pronóstico reservado. También dice que para que la misión de la CLyF se pueda mantener, hay que liquidar a la compañía y dejar que la CFE administre lo que quede. Con ese acto, también se elimina (esto no lo canta el gobierno pero se entiende) al Sindicato Mexicano de Electricistas y se le da carpetazo a todos los beneficios laborales que había conseguido.

Lo que sigue es un panorama provisional que veo respecto a la industria eléctrica del centro del país a partir de la información que tengo:

1. Los que trabajaban en la CLyF con la esperanza de obtener una jubilación que les garantizara que sus años de vejez no los fueran a pasar en la miseria, ya se chingaron. Como muchos otros trabajadores del estado antes que ellos (vean lo que les pasó a los ferrocarrileros, por ejemplo).

2. A los exCLyF: si los recontrata la CFE olvídense de las prestaciones por las que habían elegido a la CLyF. Por ejemplo ahora deberán chambear hasta los 65 años (como otros trabajadores del estado que vieron también disminuidas súbitamente sus prestaciones y que a pesar de marchas, discursos y plantones ahora apechugan).

3. La industria eléctrica no se privatizará, por la simple y la sencilla razón de que YA ESTÁ PRIVATIZADA. La generación de energía electríca en este país, entre otras cosas, depende de unos cientos de permisos, otorgados a terceros, privados y con duración de décadas, para que conecten sus generadores a las redes de la CFE y a la que había sido de la CLyF hasta el sábado pasado. Eso es algo que viene pasando desde hace AÑOS.

4. Los costos de la electricidad, no van a abaratarse sin la CLyF. Ni para el consumidor final, y ciertamente no para la CFE que la tiene que importar (en diciembre, por ejemplo) o que tiene que cumplir con contratos con los terceros que mencionaba el punto 3. Lo único que ahora es de la nación es la red de la distribución, y así como pintan las cosas, quizá hasta eso cambie en el futuro, pese a los dichos de Felipe Calderón. Lo que se va a ahorrar en las alegadas "onerosas prestaciones laborales" no alcanza para modernizar la red de distribución ni para subsidiar el consumo. Y definitivamente no alcanza ni para contruir plantas generadoras que sean de la nación.

5. El gobierno de Felipe Calderón, en boca del secretario de Gobernación, dice que esto no es un golpe contra el sindicalismo. Bueno, este no-golpe-contra-el-sindicalismo se acaba de chingar al único sindicato del sector (corrupto, deficiente y todo lo que uds quieran y manden) que a pesar de sus enormes defectos, ponía aún sobre la balanza los derechos de los trabajadores.

pd1. Algunos dicen que esta será la gota que condense la precipitación de un gran movimiento social que saque al país de su letargo y a los gobernantes incapaces de su cargo. Eso mismo vengo oyendo yo cada vez que el gobierno desvanece, por decreto, derechos de los trabajadores de algún sector, cuando no al sector entero.

Pero estamos muy orgullosos de ser mexicanos según los anuncios del Bicentenario, ¿no?

pd2. Yo le creería más a Felipe Calderón sobre sus planes de salvar la economía nacional ahorrándose "onerosas prestaciones laborales" si empezara con las suyas, las de su gabinete y las de los expresidentes. No es que eso vaya a salvar la economía, pero sí sería más honesto.

viernes, octubre 09, 2009

Los antiguos mayas no eran tan sabios como muchos dicen

Cuando los proponentes del disparate de que "el mundo se va a acabar" o "que habrá un gran cambio de conciencia" al término del calendario largo (que no era el único) que usaban los antiguos mayas, suelen hacer una lista (muy corta desde mi punto de vista) de descubrimientos mayas en matemáticas y astronomía y concluyen: "los mayas eran muy sabios, entonces en 2012 que es cuando termina su calendario va a ocurrir algo extraordinario."

Pasemos de largo el nonsequitur y enfoquémonos en la pretendida sabiduría maya. Resulta que los mayas no eran tan sabios con lo que respecta a su medio ambiente. De acuerdo a este artículo (vía feed compartido de @antonio) los mayas eran tan depredadores con su entorno que terminaron siendo víctimas de un ciclo de deforestaciones, sequías, sobreexplotación de áreas cultivables y hambrunas, en el que ellos solitos se metieron.

La manera en la que los investigadores mencionados en el artículo se dieron cuenta de lo que ocurrió fue usando satélites, matemáticas y computadoras. Y sus cerebros. Esas son las profecías que cuentan, las que permiten reconstruir errores de civilizaciones pasadas para evitar repetirlos en el presente. No las burradas apocalípticas-niuecheras.

pd. Lean el artículo y googleen los nombres de los investigadores. Van a aprender algunas cosas. Yo por ejemplo he aprendido que el estereotipo del arqueólogo cavando en ruinas y quitándole con una brochita el polvo a piezas de cerámica está en decadencia.

miércoles, octubre 07, 2009

Una tontería para justificar la fe

La tontería va así "esto que me rodea sólo es concebible que se haya hecho por obra y gracia de un ser superior."

Los lectores avezados de este blog reconocerán ese dicho como una versión simplificada del argumento del diseño. El argumento del diseño, para los que no lo conozcan es una explicación muy taruga que los creyentes en diositobimbo usan para mal racionalizar su fe. No es la única, pero sí es de las más populares. Los defectos más notables que tiene son:

1. Se considera que cierta entidad (la vida, el universo, una galaxia, etc.) es demasiado compleja e improbable para haber surgido por sí sóla y, por lo tanto (ojo que aquí viene el dislate) se recurre a una entidad creadora, aún más compleja e improbable (y para acabarla de amolar no falsable). Si se mira de cerca, esa entidad creadora, como explicación de cualquier cosa en el universo observable es chafísima y en realidad no sirve para explicar nada.

2. En el ámbito del universo observable (¿hay otro?) podemos demostrar que las cosas ocurren al revés de lo que sugieren los proponentes del argumento del diseño. Los seres vivos (y un montón de entidades no biológicas, como los sistemas económicos y algunos sistemas informáticos, por ejemplo) no surgieron "hechos y completos" a partir de una entidad creadora en un momento fijo. Lo que ha ocurrido es que con el tiempo, y con un gran número de condiciones variables e interdependientes en el medio, han crecido en complejidad, se han adaptado y se han convertido en lo que ahora son.

3. Muchos proponentes del argumento del diseño alegan la improbabilidad "casi imposible" de que la vida, por ejemplo, haya surgido sin intervención divina. Algunos usan la analogía del boeing y el huracán que va más o menos así: "sí dejas todas las piezas sueltas de un boeing y pasa un huracán, las explicaciones que no recurren a la intervención divina como origen de la vida dicen que que el huracán en algún momento va a ensamblar todas las piezas del boeing, lo cual es absurdo". Y se quedan muy ufanos creyendo que acaban de desbancar a Darwin. Pero la analogía en cuestión está mal hecha. Un boeing a diferencia de cualquier ser vivo que se encuentren (incluyéndolos a uds, lectores) se arma siguiendo un manual muy preciso. Un ser vivo, en cambio, se "arma" por procesos evolutivos que han tenido lugar a lo largo de mucho tiempo y que constan de muchas aproximaciones sucesivas hasta el ejemplar actual. La analogía del huracán y las piezas del boeing sería correcta si se introdujera un mecanismo que permitiera al huracán hacer esas aproximaciones sucesivas (pero con eso ya no podría ser usada como revire a favor del argumento del diseño). En el mundo fuera de las analogías ese mecanismo se llama selección natural, y funciona tan bien que lo hemos usado para no morirnos de hambre (la comida que se zamparon hoy, no importa si son veggies o carnivoros, orgánicos o no, ha pasado por un larguísimo proceso de selección que cualquier campesino o ganadero conoce y emplea).

Pues bien, estos defectos, que he tratado de explicar aquí lo más conciso que puedo, son ignorados por los que, alelados ante la realidad, deciden explicarla fabricándose un creador (muy insatisfactorio desde mi punto de vista) a modo.

Cuando supe de qué trataba, yo suponía que el argumento del diseño, sólo era usado por fulanos con los sesos ofuscados de tanto estudiar teología (que ha de ser una de las ramas del conocimiento más inútiles que hay) cuando se les preguntaba por el motivo de tanta perdedera de tiempo. Pero no. El argumento del diseño lo oigo a cada rato en boca de personas que se supone que han recibido educación formal para detectar falacias.

Uno de esos es el astronauta gabacho de padres mexicanos José Hernández. En entrevista con Carlos Loret de Mola, ante una pregunta muy mal hecha sobre si su fe aumentaba o disminuía mientras estaba dándole vueltas a la Tierra, José Hernández contestó lo siguiente (el énfasis es mío):

"No para mi yo creo que no disminuye mi creencia porque uno puede ver aquí con sus propios ojos la maravilla de nuestro mundo, de lo que es la atmósfera, algo muy delgadito que es lo que nos mantiene en vida, uno puede ver todas las estrellas y decir, no es posible que esto nomás fue por casualidad, yo creo que hay un plan grande, un poder que tal vez nosotros aun no comprendemos y eso es lo que me hace creer en mi fe”.
No me quejo de las creencias religiosas de José Hernández astronauta. El está en todo su derecho de pensar que "un poder con un plan grande", colocó en su lugar todas las estrellas que ve, y no las interacciones de las fuerzas elementales del universo con la materia. También está en todo su derecho de tener su propia versión de amigo imaginario y de andar cargando escapularios hasta cuando sale del planeta. Lo que se me hace ridículo y motivo de pitorreo, es que el señor en lugar de decir "rindo culto a diosito, la virgen, jesús, san juditas y al resto de los semidioses del panteón católico porque se me da la gana, ya sea volando en órbita o parado en la superficie de la Tierra" quiera justificar su fe recurriendo al argumento del diseño, que como ya vimos, hace agua por todos lados.

Por eso amiguitos, si uds son creyentes, no la cagoteen enarbolando el argumento del diseño. Es una falacia, lo que es lo mismo que una mentira y, de acuerdo al Antiguo Testamento, a diosito le dan tantas ganas de darles una patada por el culo por mentirosos como a mí.

pd. Hace poco pasaron por el programa del canal 22 "Entre líneas tv" a varios platicando sobre la razón y la fe. Los que se ponían a defender las virtudes de la fe lo hacían, adivinaron, usando alguna versión del argumento del diseño. Entre ellos había gente muy lista, muy leída y muy instruída, pero ninguno se dió cuenta que lo que estaba diciendo era una burrada.

jueves, octubre 01, 2009

Asimov te explica de qué va el Día de la Blasfemia

Exacto, quien viva con miedo a la irreverencia a lo sagrado es un puto, collón, apocado, espantadizo, cobarde, rajón, cagueta y amilanado.

pd. Si necesitas más explicaciones ve al Día de la Blasfemia y entérate que es tu derecho discutir lo que se te antoje de la religión, de cualquier religión. No ejercer ese derecho es estar de acuerdo en que sigan ocurriendo atrocidades en nombre de la religión, del dogma y la superstición.