sábado, octubre 30, 2010

Unas palabras del señor Jorge Ibargüengoitia antes de empezar el NaNoWriMo 2010

Ya saben, avezados lectores -y si no, en tres líneas más lo van a saber- que el NaNoWriMo es un concurso anual consistente en escribir durante los 30 días que tiene noviembre una historia de 50,000 palabras. Hay gente que al resultado lo llama novela.

Como sea, durante la friolera de escribir aproximadamente 1666 palabras diarias, es innevitable que a uno se le haga bolas el pañal y comiencen las dudas sobre la conveniencia de mandar a la chingada una porción de la vida para sentarse a escribir como en maratón.

Para esas ocasiones de desánimo, los organizadores de NaNoWriMo tienen lista una serie de peptalks de autores con colmillo. Una vez me tocó leer una del mismísimo Neil Gaiman, gracias a lo cual pude escribir algunos miles de palabras más cuando pensé que había llegado a un callejón sin salida en mi texto -al que dos años después terminé tirando a la basura-. Para este año, entre las peptalks tenemos una del sr Daniel Handler quien usa el nom de plume Lemony Snicket.

A manera de preparación para el NaNoWriMo de este año, he ocupado algún tiempo para leer de escritores escribiendo de su oficio. Lo que viene a continuación, es de lo que más me ha cuadrado. Con uds el sr Jorge Ibargüengoitia escribiendo de Esas ruinas que ves (él enfasis en negritas es mío):


[...] Ahora, cada vez que publico un libro la gente se queja de que no sea tan bueno como Los relámpagos de agosto.

Bueno, pues Estas ruinas que ves sí es mejor que Los relámpagos de agosto, se lo digo yo.

Cuando me preguntan de qué se trata, siento cosquillas que me suben por el cuerpo, pero ahora voy a aguantarlas y a hacer un esfuerzo y a tratar de decir qué fue lo que quise hacer al escribir este libro tan corto, que me llevó tanto tiempo de trabajo.

He dicho otras veces que escribo los libros que me gustaría leer y que no existen.

Todo empieza con una imagen: una mujer joven que en el atardecer entra en un parque sombrío, se sienta en una banca y empieza a leer las cartas que acaba de recibir de un hombre que está ausente. Mientras la mujer se sumerge en la lectura, una niña que la acompaña canta canciones pasadas de moda. Un viejo amor, por ejemplo.

¿De dónde sale esta imagen? De algo que me contó mi madre. Ella es la mujer joven, la niñas es una tía mía, prima suya, quince años menor que ella, el hombre ausente es mi padre. Todos difuntos. Por alguna razón, esta imagen que está en mi subconsciente desde hace treinta años, me hace pensar: "es que atrás de esto hay un libro". Ese libro es Esas ruinas que ves, en el que nadie lee una carta, ni nadie entra durante el atardecer a un parque sombrío, ni aparece una niña que cante Un viejo amor.

Una imagen evoca otras, trae a la memoria otros instantes, fragmentos de conversaciones casi olvidadas, la presencia física de personajes casi desconocidos; chismes, etc. A partir de esta pequeña base y por medio de puras palabras se pone uno a construir, un poco como rompecabezas o castillo de dados, un pequeño mundo que resulte habitable para un desconocido -el lector- durante las dos hora y media que le dedique a la novela. Se trata de construir una ciudad, con su historia, su situación geográfica, sus constumbres locales. Está habitada por diez o doce personas y miles de comparsas. Se trata de que el lector no se pierda, de que sepa que si sale de Campomanes por el pasaje donde venden los churros va a llegar a la calle del Triunfo de Bustos, cerca de donde viven los Espinosa. Se trata también de que cuando oiga una conversación sepa quién es el que está hablando.

Tampoco vaya a creerse que escribir una novela es pura hospitalidad, porque el único lector en el que he estado pensando soy yo.

miércoles, octubre 27, 2010

Maussan piñata y una estación de radio que recomiendo que oigan

El sábado pasado, entre chelas y consideraciones escépticas, leí el siguiente tuit de Andres Tonini.

Y anuncié: "Gente, twitter tiene una nueva piñata."

Al margen de que la cuenta de twitter @jaimemaussan1 sea genuina, lo que dije de que Maussan sirve de piñata no es exageración. Los lectores añejos de este blog quizá recuerden que en diciembre de 2006, Francisco Martinez Nieto de la Sociedad Astronómica Julieta Fierro Gossman de San Luis Potosí comentó que en aquellas latitudes se fabricaron una piñata de Jaime Maussan para celebrar una posada.

Pasaron algunos meses, al cabo de los cuales Francisco nos compartió evidencia de que Maussan, carente de cualquier sentido del humor como buen charlatán, se paró de pestañas al enterarse de que alguien hizo una piñata suya.

Hace unos días, al buscar la bosta de la piñata Maussan, me dí cuenta que en el 2006, las imagenes de este blog las colgaba yo en un servicio de hosting de imágenes que ya no existe, por lo que me quedé sin la foto genial de unos niños dándole de catorrazos a uno de los pseudoperiodistas más célebres del país. Para componer eso, envié un mail a Francisco solicitándole alguna foto de aquella posada.

Mientras esperaba respuesta, busqué en el caché de google para ver si podía recuperar la foto de la piñata Maussan de aquél post. No la hallé, pero si descubrí que jaime Maussan ha quedado muy afectado por lo de la piñata, de acuerdo a las entrevistas que le hacen;


1. De la revista Gatopardo

“¿Sabes por qué me odian los científicos?”, me pregunta Maussan y estalla contra sus oponentes: “¡Porque la gente me reconoce más que a ellos!, ¡eso no lo soportan! ¡Yo hago más difusión científica que ellos! ¡Les guste o no! ¡Hicieron una piñata de mi persona para darle palos! ¡Fíjate nada más! ¡La anticiencia! ¡El anticristo!”
2. Del periódico The Monitor
“Every time you try to break a dogma, this is what happens” he said. “Try to break a dogma, and scientists will target you as a piñata.”
Más tarde, Francisco me mandó un mail interesante. No nada más contenía las fotos de Maussan piñata, sino una noticia que me hizo el día.

Francisco participa como locutor en un programa de radio en San Luis Potosí que promueve la ciencia, el escepticismo y el pensamiento crítico, titulado "Zona astronómica". El programa se transmite lunes y miércoles a las 21hrs en una estación de radio local que se llama Magnética FM y se puede oir por internet. Lo escuché mientras escribía estas líneas y lo que oí me cuadró. Muy recomendable.

pd1. ¿Qué difusión científica hará Jaime Maussan? Misterio.

pd2. Le recomiendo a Maussan actualizarse. Donde se queja "hicieron una piñata de mi persona..." proximamente deberá decir "hicieron chingomil piñatas de mi persona..." etcétera.

Van las fotos para que se animen a hacer su posada anti-ovnilocos.




Prueba de que Jaime Maussán no aguanta vara.

lunes, octubre 25, 2010

Museo Casa de Carranza

Gracias a un accidente en bici mientras circulaba por Río Lerma, di, hace unas semanas, con el museo casa de Carranza, situado en la misma calle.

Hoy en No le cuentes a mi madre, platico de dos visitas exposiciones que me han cuadrado en ese museo.

Click en la imagen para leer.


martes, octubre 19, 2010

Pues resultó que los niños no son escépticos por naturaleza. Al menos no tanto.

Hace algunos años, escribí en una bosta la siguiente frase:

"Los niños son, por naturalza, escépticos".

Es una bosta que cada vez que releo hallo más ininteligible, excepto por una de las ideas centrales que consistía en considerar como un motor del escepticismo a la curiosidad. Con ello daba yo una maroma retórica para justificar la noción de que los niños, siendo curiosos por naturaleza, son también escépticos.

Bueno, pues resulta que no son escépticos. O no tanto. Lo que es una lástima pues esa frase asimoviana que viene en la introducción de Flim Flam! de James Randi rifaba mucho.

De acuerdo a este comunicado de prensa de la Asociación para la Ciencia Psicológica, los niños son confiadísimos de los dicharachos de un adulto.

Vikram K. Jaswal de la Universidad de Virginia, a raíz de trabajos previos sobre el aprendizaje y lenguaje en niños se preguntó qué es lo que hacían los niños con lo que oían. Para averiguarlo hizo un experimento para comparar la influencia de la información que recibían por las orejas contra información que recibían de manera no verbal.

El experimento consistía en poner ante los mocosos dos tazas boca abajo, una amarilla y la otra roja; la roja conteniendo una calcomanía. Un adulto les decía a unos niños (incorrectamente), la taza amarilla es la que tiene la calcomanía. Mientras a otros niños no les decía nada pero les ponía una flecha señalando a la taza amarilla, vacía. Los niños tenían, en cada ocasión, chance de revisar sólo una taza y si atinaban a la taza que tenía la calcomanía se quedaban con ella. Este juego se repitió ocho veces, a lo largo de varias rondas donde se cambiaba el color de la taza que contenía la calcomanía.

El resultado fue el siguiente, los niños que vieron al adulto poner una flecha en la taza equivocada, pronto aprendieron que su indicación de la flecha no era de fiar. En cambio, los niños que recibieron la mentira verbalmente seguían buscando debajo de la taza errónea. De los 16 niños de ese grupo hubo 9 que nunca encontraron una calcomanía.

Conclusiones: Los niños como los del experimento, de 3 años, tienen una predisposición (quizá así está alambrado nuestro cerebro) para no evaluar lo que la gente les diga. Eso es útil si los que los cuidan les dicen cosas que sean ciertas y los ayuden a sobrevivir. Pero como dice el dr Jaswal "hay veces en las que los adultos mienten deliberadamente a los niños -como con lo de Santa Claus- pero también en situaciones que no son tan inocuas." Entre esas situaciones no tan inocuas se me ocurre que podríamos poner los dislates religiosos de los padres.

También es notable que los niños sean más escépticos sobre información que reciben de formas no verbales.

Así que ya saben gente. En esa edad en la que los niños son especialmente confiados de lo que uno les diga, procuren no llenar de mierda la choya de los niños a su cargo.

viernes, octubre 15, 2010

Oasis

Hay veces en que situaciones como las descritas en la bosta previa, me dejan con la impresión de que la magufería, la charlatanería y la pseudociencia ganan terreno. Entonces, me imagino al mundo (no hoy ni mañana, ni en este año, pero sí en unas centurias) precipitándose a una era más oscura que la edad media; donde los conocimientos son de unos pocos mientras que la gran mayoría, lamentablemente, los hace a un lado porque no les importan. Un mundo en donde el librepensamiento se sustituye por fanatismo e inquirir por fe (no escribo fe ciega porque lo considero pleonasmo).

Pero, si pongo atención, suelo encontrar algún afan, esfuerzo o empresa divulgatoria con la que esa impresión se desvanece por una menos ominosa. Y digo: "quizá no sea aún hora de convocar a los vogones a que vengan a volar el planeta."

Hoy lo que salvó el día fue la llegada a mis manos de estos dos libros:


Mi mundo se compuso... un rato.

miércoles, octubre 13, 2010

Disparate en la UNAM: Astrología evolutiva

Me entero a través de Andres Tonini y de Mauricio-José Schwarz que el próximo lunes hay una conferencia magufa en las instalaciones de la UNAM. Más específicamente, en el Teatro Arquitecto Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura.

En flickr está publicado el siguiente volante:



Mauricio-José Schwarz en su post comenta que de acuerdo a la página de contacto de la Facultad de Arquitectura, el arquitecto Mauricio Trápaga Delfín es el encargado de la Coordinación de Difusión Cultural y su dirección de correo es difusion.cultural@correo.arq.unam.mx.

A esa dirección he mandado el siguiente texto:

Mauricio Trápaga Delfín,

me dirijo a ud debido a que el próximo lunes 18 de octubre, en el Teatro Arquitecto Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura, de acuerdo a este volante (http://www.flickr.com/photos/lpato/5000759246/) y a esta página en la red social Facebook (http://www.facebook.com/event.php?eid=131785906869796) se llevará a cabo una conferencia titulada 2012: Astrología Evolutiva en la que se ofrecen "las predicciones astrológicas de 2011-2012" por un Steven Forrest, consultor en astrología.

Comento que en cualquier parte me esperaría una conferencia de ese tipo, excepto en la UNAM que es un sitio donde pensaba que sus autoridades conocían la diferencia entre astronomía y astrología. Entre ciencia y pseudociencia. Entre divulgación científica y charlatanería.

Como aparentemente esa diferencia se le olvidó a quien haya autorizado esa conferencia en la Facultad de Arquitectura, acudo a ud para que haga llegar a quien corresponda la presente a fin de que la tenga clara.

En 1994, en la sesión de preguntas y respuestas al final de una conferencia que ofreció Carl Sagan en la Universidad de Cornell hubo el siguiente diálogo:

Pregunta: Me gustaría saber qué opina de la astrología; por lo que sé es una ciencia relacionada con la astronomía.

Carl Sagan: La astrología es un fraude.

Pregunta: ¿Cómo?

Carl Sagan: Que es un fraude. F-R-A-U-D-E.

Quizá haya quien piense que en el tiempo que ha transcurrido entre 1994 y la actualidad la percepción del finado astrónomo y divulgador de la ciencia Carl Sagan acerca de la astrología ya no es válida debido a los "avances" que ha habido en ese campo. En ese caso, lo que tendría que decir Steven Forrest -a cambio de 100 pesos por persona debo añadir- sería de interés público y general. No obstante, si uno busca por aportaciones recientes de la astrología al conocimiento humano no se tarda en concluir que es una búsqueda estéril.


Ahora examinemos un poco más de qué trata eso de Astrología Evolutiva.

De acuerdo a la página de Steven Forrest (http://www.forrestastrology.com/General-Astrology/what-is-evolutionary-astrology) la astrología evolutiva "utiliza metodologías y paradigmas para medir el crecimiento del alma desde una vida a otra."

Para lograr esa medición, de acuerdo a Steven Forrest, el astrólogo comprometido debe aceptar entre varios hechos: "que los seres humanos encarnan en una sucesión de vidas" y "que la carta natal refleja la condición evolucionaria del alma en el momento de la encarnación."

Ignoro si recientemente las autoridades de la UNAM hayan realizado hallazgos sobre estos temas esotéricos que los avalen, arquitecto Trápaga, pero la última vez que yo miré no existía algún estudio científico que hubiera demostrado que almas y encarnaciones sí existieran. Mucho menos alguna influencia, distinta a la gravitatoria, entre personas y planetas.

Espero que con estas líneas haya dado pie a que considere a la conferencia adivinatoria de Steven Forrest como una promoción a la charlatanería y la pseudociencia. Esa promoción, donde sea, es lamentable, pero cuando autoridades de la UNAM la avalan, ya sea por omisión, desconocimiento o afán de lucro, es indignante.

Atentamente,
Héctor Julián Coronado Cervantes
A ver qué responde.

pd1. Si uds, avezados lectores, son de a los que les indigna, como al autor de este blog, la difusión de la charlatanería y la pseudociencia, no estaría de más que hicieran oir su voz.

pd2. Me pregunto a qué escépticos habrá desarmado ese fulano Steve Forrest. Ni que anduviéramos cargando fusiles.

Actualización: Edgardo Sepúlveda ha creado un grupo en facebook llamado No a la astrología en la UNAM. Apuesto a que junta más gente que el grupo que convoca a la conferencia magufa de Steven Forrest.

viernes, octubre 08, 2010

Cruzando la línea

Hace unas semanas miraba libros en Gandhi MAQ y la lupe llamó mi atención a un librito medio perdido entre biografías piteras del Dalai Lama. El libro es de la serie MetaBreves de la editorial Tusquets (libros para comprender el mundo, dice el subtítulo de la serie) y se titula Darwin, historia concisa de un hombre extraordinario. Su autor es Tim M. Berra, profesor de biología, ecología y evolución en la Universidad Estatal de Ohio.

En su interior encontré varias ilustraciones que no conocía. Una de las que más me gustó es esta de Augustus Earle, el dibujante de abordo en el segundo viaje de El Beagle.


La obra se titula Crossing the line e ilustra el rito de iniciación de los pollywogs en El Beagle (creo que la traducción de pollywog sería renacuajos), es decir de los que cruzan por primera vez el Ecuador.

Para que sepan de qué fue la ceremonia lean la entrada del diario de viaje de Darwin correspondiente al 17 de febrero de 1832:

Hemos cruzado el Ecuador y he tenido que sufrir la desagradable experiencia de ser afeitado. Esta mañana, más o menos a las nueve, nos pusieron a los pobres "novatos", treinta y dos en total, en la cubierta inferior. Habían cerrado las escotillas, de modo que estábamos en la oscuridad y hacía mucho calor. En seguida, cuatro edecanes de Neptuno vinieron hacia nosotros y nos condujeron uno por uno en dirección al puente. Yo fui el primero y salí relativamente bien parado. Pese a ello, me pareció que esa ordalia de agua era bastante desagradable. Uno de los edecanes me había vendado los ojos y me condujo a ciegas, mientras cubos de agua me caían encima por todas partes; luego fui colocado en un tablón quehacían balancear sobre un gran depósito de agua. Me embarraron la cara y la boca con brea y pintura que luego rasparon en parte con un tosco zuncho de hierro: a una señal dada me hicieron resbalar de cabeza en el agua, donde dos hombres me recibieron para hacerme zambullir. Finalmente pude escapar, bastante contento pues la mayoría de los demás fueron tratados de peor manera: les ponían unas mezclas asquerosas en la boca y les embadurnaban la cara. Todo el navio parecía un baño de ducha y el agua corría por doquier: nadie, ni siquiera el capitán, se libró de quedar empapado.
pd1. Me llevé el libro con la esperanza de aumentar mi repertorio de juramentos darwinianos. "Por los clavos del Beagle" es una frase chida pero no la quiero yo sobar mucho.

pd2. Otra cosa que me cuadró del libro es que está dedicado al juez John E. Jones III a quien ya hemos homenajeado en este blog por dejar claro que enseñar el dislate del "diseño inteligente" en clases de ciencia no se vale.